Translate

sábado, 1 de febrero de 2014



1)        En este estudio usted encontrará la verificación bíblica de que Dios es UNO (Deuteronomio 6:4; Marcos 12:29).
2)        Que Dios tiene un Nombre que es sobre todo Nombre (Filipenses 2:9-10).
3)        Que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza con alma y un cuerpo visible (Génesis 1:26-27; Mateo 26:38; 2ª Corintios 4:16).
4)        Que Dios es Espíritu (Juan 4:24), y que ese espíritu nadie ha visto (1ªjuan 4:12), y que este Dios invisible es el alma de Jesucristo, quien siempre se ha visto y se verá (Colosenses 1:15; Juan 14:9 el que me ha visto a mí ha visto al padre).
5)        Usted también encontrara en este estudio bíblico, que el Espíritu Santo no es una persona distinta en comparación a Jesucristo, sino que encontrará versículos muy claros que indican que Cristo glorificado es el Espíritu Santo (Juan 7:37-39), y que Cristo siendo el Espíritu Santo, llena todo el universo (Efesios 4:10); al igual que cuando Cristo estuvo en la tierra es el mismo Espíritu Santo que está ahora con nosotros (Juan 14:17-18).

“MAS YO SOY JEHOVA TU DIOS, DESDE LA TIERRA DE EGIPTO; NO CONOCERAS PUES OTRO DIOS FUERA DE MI, NI OTRO SALVADOR FUERA DE MI.” (OSEAS 13:4).



“EL GRAN MISTERIO DE LA PIEDAD” (1ª TIMOTEO 3:16)

   En los tiempos antiguos, los reyes tenían la costumbre de vestirse a la usanza de los súbditos; unos se vestían de mineros, otros de campesinos, para así no ser reconocidos por la otra gente (1ª Samuel 28:7-13).
   De igual manera hace dos mil años aproximadamente el Único Dios Verdadero tomo el velo o cuerpo de carne, no lo hizo para no ser reconocido, sino para identificarse y habitar entre la humanidad y para que el hombre le conociera como su Señor y Salvador (Mateo 1:21-23; Hebreos 10:20).
    Siendo el Señor de la gloria (1ª Corintios 2:8), creador del mundo (Juan 1:10), siendo rico se hizo pobre (2ª Corintios 8:9). Él midió las aguas del mundo con el hueco de su mano, los cielos con su palmo y con tres dedos juntó el polvo de toda la tierra (Isaías 40:12), y se volvió tan pequeño a la semejanza de un hombre que solo pudo tomar cinco panes y dos peces para multiplicarlos, y de esta manera alimentar a más de cinco mil personas (Juan 6:9-13).
    A todos estos milagros no se les puede llamar misterios, pues para Dios no hay nada imposible (Lucas 1:37). El misterio radica en que este Dios tan sublime y poderoso amara tanto al hombre que es tan pequeño, vil y perecedero, que este Señor de gloria haya dado su vida para redimirlo (Romanos 5:8).
    Es ese amor, es esa misericordia y esa benevolencia del Dios creador del universo para con la humanidad es a lo que Pablo llama: “el gran misterio de la piedad” (1ª Timoteo 3:16).


“CONCEPTO DE TRES DIOSES”
Las palabras “tres personas distintas”, “Santísima Trinidad” e “Hijo Eterno” no se encuentran en la biblia. La doctrina de la Santísima trinidad fue introducida al cristianismo por un hombre llamado Atanasio en el concilio de Nicea en el año 325 d.C. por lo tanto es una doctrina inventada por los hombres. Ni Dios, ni la Biblia nunca dijeron que había tres personas formando al Dios Verdadero, así que lo que Dios no ha dicho no hay porque creerlo ni mucho menos tratar de explicarlo pues ni Dios mismo lo explicará.
    Lo que si nos enseña la biblia y de una manera tan sencilla es que “DIOS ES UNO” (Deuteronomio 6:4, Marcos 12:29) y ha tenido muchas manifestaciones, las cuales veremos más adelante.
    Para entender esto, leamos 1ª Timoteo 3:16 “Dios fue manifestado en carne”; la palabra manifestado significa “dejado ver”. Entonces traducido este versículo se leería así: “Dios se dejó ver en carne”.
Para entender esto no se necesita ser un gran filósofo o un gran teólogo, pues el apóstol Pablo muy claro dice que Dios, el gran Jehová del antiguo testamento se manifestó en carne. Esto significa que Jesús es la manifestación de Dios al hombre.
Por eso cuando Felipe le dijo a Jesús que le mostrara el padre, Jesús le contesto: “¿tanto tiempo hace que estoy con ustedes y no me has conocido Felipe?”, aquí entendemos que Felipe conocía al Hijo, pero no al Padre, sin embargo con esta declaración de Jesús, Felipe conoció y entendió que Jesús era el mismo Padre y el Hijo.
Entonces, ¿Por qué al padre se le dice Dios? (1ª Corintios 8:6), ¿por qué al hijo se le dice Dios? (Juan 20:28) Y, ¿Por qué al Espíritu Santo se le dice Dios? (Juan 4:24); la respuesta es sencilla: porque el padre, el hijo, y el espíritu santo son las  tres manifestaciones del Único Dios Verdadero, más claro no puede estar.

“CONCEPTO DIOS MANIFESTADO”
      “Múltiples nombres y actuaciones de Dios manifestado en carne”
En el antiguo testamento Dios dijo que Él mismo vendría (Isaías 35:4-6, Mateo 11:2-5) “mirarán a mí” (Zacarías 12:10), “Juan Bautista irá delante de mí” (Malaquías 3:1, Isaías 40:3-10). Estas citas bíblicas demuestran que Jehová, el Dios todopoderoso dijo que él mismo vendría, pero nunca dijo que mandaría a un hijo o a un dios pequeño.
Juan el bautista no vino a preparar el camino a un dios pequeño o a un hijo de Jehová. Así no dice la Biblia ni mucho menos enseña eso; sino que muy claramente se muestra en las sagradas escrituras que la voz que clama en el desierto vino a preparar el camino a “Jehová”. El apóstol Pablo dijo que Dios fue manifestado en carne. La Biblia no dice que el hijo fue manifestado en carne o que un dios pequeño se manifestó en carne, Pablo dijo claramente que Dios(Jehová) fue manifestado en carne (1ªtimoteo 3:16); luego Pablo hablando por el Espíritu Santo nos corrobora esto en Romanos 9:5.
Ahora veamos a este Dios manifestado en carne actuando como cordero para que de esta forma viviera toda su vida como un manso cordero (Isaías 53:7-8) y dar su cuerpo para nuestra salvación.
Se puso nombre de “siervo” para enseñarnos a nosotros sus hijos a servir aunque él era el amo y Señor de la gloria (1ª Corintios 2:8; Mateo 20:28).
Este Dios manifestado en carne se puso el nombre de “hijo de David”, pero él tampoco fue hijo de David ni hijo de José; Él se llamó así para identificarse con el pueblo Judío. Él fue del cielo y descendió del cielo (Juan 3:13).
Se llamó Hijo de Hombre, pero él nunca fue hijo de hombre; se puso Hijo de Hombre para identificarse con la humanidad (Lucas 21:37).
El Dios sobre todas las cosas,  el Dios manifestado en carne se puso el nombre de Hijo de Dios (Lucas 1:35), pero al ponerse el nombre de Hijo de Dios, no varió su posición de seguir siendo el Dios Único y Verdadero (1ª Juan 5:20).
Entonces no debemos perder de vista que Jesús con cualquier  nombre o actuación nunca dejó de ser “Dios manifestado en carne”.
Este Dios manifestado en carne habló como el Hijo de Dios, lloró como hombre (Juan 11:35), durmió como ser humano (Lucas 8:23-24); se cansó (Juan 4:6); pero nunca dejó de ser Jehová el Todopoderoso (Génesis 17:1 y 18:1-33; Apocalipsis 21:22).
-.Ahora veamos unos versículos en donde Jesús habla como el padre o como el Espíritu Santo: “No os dejare huérfanos” (Juan 14:18); “Destruyan este templo y en tres días lo levantaré” (Juan 2:18-19; “El que me ve, ve al que me envió (Juan 12:45); “Yo soy la resurrección” (Juan 11:25).
-.Ahora veamos a Dios manifestado en carne hablando y actuando como el hijo:
Cuando estaba colgado en la cruz dijo: “Dios mío” ¿porqué me has desamparado? (Marcos 15:34); “Subo a mi padre y a vuestro padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17), podemos ver en todos estos versículos  que Dios todopoderoso (Apocalipsis 1:8) habla como el hijo pero nunca dejo de ser el Dios Eterno. Dios al ponerse nombre de hijo fue para ser nuestro modelo en santidad y en su humildad (1ª Pedro 2:21-23).
Dios manifestado en carne; no el hijo o un dios pequeño manifestado en carne creó ojos nuevos en el ciego de nacimiento (Juan 9:4-7), perdonó pecados como Dios (Lucas 5:20; Juan 1:29), conocía los pensamientos de todos (Mateo 9:3-4), como Judío oró muchas veces (Mateo 14:23; Marcos 14:35; Lucas 22:39-46), como Dios contestó la oración (Juan 15:7; Lucas 9:38), murió como cualquier hijo de hombre (Lucas 23:46), como Dios él es la resurrección (Juan 11:25 y 43:44).
Acordémonos pues, que cuando Jesús nació fue llamado Padre Eterno y también fue llamado Hijo de Dios (Isaías 9:6 y Lucas 1:35).
Cuando Dios manifestado en carne murió en la cruz, lo que murió fue el cuerpo de Dios, Dios no murió. Tenemos el ejemplo de Pedro, cuando el apóstol Pedro murió en una cruz por el evangelio antes de esto  él no dijo “Voy a dejar de existir”; Pedro lo que dijo fue “Cuando yo abandone este cuerpo” (2ª Pedro 1:13-14). El verdadero Pedro no murió, lo que murió fue su cuerpo, así podemos ver que también el verdadero Dios nunca dejo de existir, Jesús abandonó su cuerpo lo mismo que Pedro.

TODO DIOS EN JESUS (Colosenses 2:9)
Si existe Padre, si existe Hijo, si existe Espíritu Santo, entonces todos ellos están dentro del cuerpo de Jesús. Esto indica que dentro del cuerpo de Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la sabiduría, dentro de Cristo habita la plenitud del amor y toda la plenitud del conocimiento pasado, presente y futuro. Dentro de Cristo habita todo Dios, todo lo que es de Dios y todo lo que está relacionado con su ser.
Pablo expresó estas palabras fuera de serie, estas palabras que deben alarmar a aquellas personas que no creen que Jesucristo es el verdadero Dios y la vida eterna (1ª Juan 5:20).
Las palabras “DEIDAD Y DIVINIDAD” significan la naturaleza y esencia de Dios. La palabra “PLENITUD” significa totalidad y estado completo. Entonces  Colosenses 2:9 lo leeríamos así: “En el cuerpo de Jesucristo mora o reside la totalidad de la esencia de Dios”.

“SIENDO RICO SE HIZO POBRE” (2ª Corintios 8:9)
Jesucristo hablando en términos generales o en términos económicos nunca fue rico; nunca tuvo fincas, ni casas, ni mansiones y nunca se le conocieron tesoros de oro o plata. Su familia, empezando por María era muy pobre (Lucas 2:44), entonces ¿Quién era Cristo cuando era rico?
  Jehová dijo “Mía es la plata y mío es el oro” (Hageo 2:8). Jehová enriqueció a Salomón (1ª Reyes 3:13); enriqueció a Abraham (Génesis 13:2); enriqueció a Job (Job 42:10; Job1:3). Con los versículos anteriores podemos darnos cuenta que Jehová es lo más rico en cuanto a tesoros espirituales y materiales se refiere (Zacarías 9:9), Zacarías tuvo la gran revelación que el rico Rey Jehová entraría en Jerusalén cabalgando no en un corcel o en un camello como lo hacían los grandes monarcas de aquellos tiempos, No, Jehová entró cabalgando en un pollino (asno), esto demuestra que Jesús siendo el Rey Jehová manifestado en carne se hizo pobre, muy pobre, para que por su pobreza nosotros fuésemos ricos (2ª Corintios 8:9).

TEOFANIA
A Jesucristo tal como realmente es ningún hombre le ha visto, en realidad nadie ha visto el verdadero rostro del señor. Moisés, tuvo el bello y grandioso privilegio de ver las espaldas de Cristo, pero en ningún momento su rostro, ya que ningún hombre puede ver el rostro de Dios y vivir (Éxodo 33:20). Si ningún hombre puede ver la brillantez del sol en forma directa porque puede quedar ciego o dañar sus ojos, menos contemplar el rostro del Señor y vivir.
La palabra Teofanía según el diccionario quiere decir: “Manifestación de la divinidad”. Moisés vio una zarza ardiendo que no se consumía y un varón en medio de la zarza (Éxodo 3:2). Esto es una teofanía de Dios o una “manifestación de la divinidad” (recordemos que la palabra manifestarse significa “dejado ver”). Abraham vio la teofanía del señor en forma de un varón que habló, comió e incluso a quien le lavó los pies. Y luego este varón como Jehová le prometió que sería  una nación grande (Génesis 18:1). El pueblo de Israel tuvo la teofanía de Dios en un varón que nació, creció, aprendió y vivió 33 años, hizo milagros, se puso el nombre de Hijo de Dios, murió por el pecado y él mismo se resucitó (Juan 2:19-25). Esta teofanía de Cristo es la misma que vieron los padres de Sansón (Jueces 13:1-25). Pero así como este varón Jehová le prometió a Abraham que sería una nación grande, y como esa profecía se cumplió, así también el mismo señor nos ha prometido a nosotros los hijos de Dios que nuestros cuerpos serán transformados (Filipenses 3:20-21), seremos semejantes a él y es hasta entonces que le veremos tal como él es (1ªJuan 3:2; 1ª Corintios 15:51-54).

DIOS SE MANIFIESTA Y SE PONE EL NOMBRE DE HIJO DE DIOS.
Jesús se llama el cordero de Dios que fue destinado antes de la fundación del mundo (1ª Pedro1:19-20), también es el cordero que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). Pero este cordero no tiene lana, ni cuernos; es solo un nombre, es solo un símbolo de Cristo al portarse manso, humilde e indefenso que no abrió su boca al  ser llevado al matadero (Isaías 53:7), pero él literalmente hablando no fue un cordero, vivió y actuó como cordero, para que nosotros seamos y vivamos como él. “Cristo es la puerta” (Juan 10:2), pero no una puerta de madera con cerradura; la puerta que es Cristo, es un símbolo para indicar que para entrar al cielo hay que entrar por la puerta, esto es que el hombre o mujer tiene que reconocer que para ser salvo hay que acudir a su sangre, a su santidad, a su sacrificio, a su resurrección y sobre todo creer en él como el único y verdadero Dios y la vida eterna. (1ªJuan 5:20). Cristo se llama “Hijo de Hombre” (Lucas 7:34), pero Cristo nunca tuvo un padre terrenal. ¿Por qué entonces se llamo Hijo de Hombre?, solo fue para identificarse  con la humanidad y vivir como un verdadero hombre. Se llamo  Hijo de Dios (Lucas 1:35). “este será llamado Hijo de Dios”. Quiero que notemos bien que el ángel no dijo “este ser es el hijo de Dios”; No, el ángel dijo “será llamado Hijo de Dios”; ¿se habrá equivocado el ángel Gabriel al decir que sería llamado Hijo de Dios?, Claro que no pues la Biblia dice que quien envió al ángel fue Dios (Lucas 1:26-27) y Dios no se equivoca. Entonces esto quiere decir que Dios el padre se manifestó en carne y se puso el nombre de Hijo de Dios.
Jesús les dijo  a sus discípulos: “Si ustedes me conocieran a mí, conocerían a mi padre y desde ahora le conocéis y le habéis visto” (Juan 14:7). Claro conocer a Cristo es conocer al Padre, ver a Cristo es ver al Padre, porque Cristo es Dios dejado ver en carne (1ª Timoteo 3:16) con nombre de Hijo de Dios pues recordemos que la palabra “manifestarse” significa dejado ver.
Todos los judíos y cristianos de todo el mundo reconocen que el varón que habló con Abraham en Manre era Jehová (Génesis 18:1-13) y Abraham le brindó comida y Jehová comió, luego también le lavó los pies, después tuvieron una larga conversación y después de esto Jehová destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra. Después de la conversación que tuvo Abraham para persuadirlo que no destruyera esas ciudades pecaminosas, ningún judío o cristiano jamás ha dicho  que este varón no era Jehová porque Jehová no tiene cuerpo; este no es Jehová porque Jehová es espíritu. Todos los rabinos y judíos antiguos y presentes reconocen que el varón que habló con Abraham era el mismo Jehová. Ahora en Juan 8:56-58, Jesús les dijo a los judíos que él era Jehová el que vio a Abraham, solo que ahora Jehová tenia nombre de Hijo de Dios, y a este Jehová no le lavaron los pies, sino que él les lavo los pies a sus discípulos pues para esto se puso nombre de siervo (Juan 13:5), y este Jehová ya no destruyó ciudades sino que a él lo mataron (aunque no destruyeron su espíritu, sino el velo que es su carne; pues para esto se puso nombre de cordero Isaías 53:7 y Hechos 8:32). Aunque muchos cristianos dicen que Jesús no puede ser Jehová, porque Jehová Dios es espíritu,  Jehová Dios no come, y que Jehová Dios no tiene cuerpo de varón ni se puede ver. Entonces hagámonos una pregunta y seamos razonables ¿el varón que habló con Abraham era Jehová o no era Jehová? Ahora veamos este relato cuando Felipe le pidió a Jesús que le mostrara al padre, esta es una de las peticiones más hermosas y mas importantes en lo referente a Dios mismo, pues Felipe le pidió a Jesús que le mostrara el Padre, pues al Hijo ya le conocía; tampoco Felipe le dijo que si el Hijo se parecía al Padre, pues Felipe y los discípulos ya sabían que el Hijo se parecía al Padre, NO, Felipe le pidió al señor que le mostrara el padre y que eso le bastaría; luego le contestó claramente y sin rodeos, “¿Hace tanto tiempo que estoy con vosotros y no me has conocido?, el que me ha visto a mí ha visto al padre, ¿Por qué preguntas por mi padre?” (Juan 14:8-9). Jesús en una forma sencilla, pudiera haber dicho “yo soy el hijo de Dios, nada mas a mi padre es imposible mostrárselos porque él es espíritu y ustedes son carne”; pero el señor dijo en un español muy simple y muy claro, en un inglés exacto, en un griego fácil de entender “¿Hace tanto tiempo que estoy con ustedes y no me has conocido Felipe?, el que me ha visto a mí ha visto al padre”. Felipe no sabía que Jesús era el padre manifestado en carne, pues él le conocía solamente como el Hijo, pero con esta declaración de Jesús le conoció como el padre eterno aunque Isaías lo había profetizado que Jesús sería el padre eterno (Isaías 9:6).
Ahora preguntémonos ¿Cuándo Jesús vino a este mundo fue enviado por otro o se envió él mismo? (Juan 12:45); en realidad parece que alguien más envió a Jesús, pero con esta declaración de Cristo él nos indica que a él nadie le envió pues él dijo, “El que me ve, ve al que me envió” indicando con esto que Jesús mismo se envió, o sea que vino por su propia voluntad (1ª Timoteo 3:16). Ahora veamos la declaración de Pablo en 1ª Corintios 2:7-8, Pablo no dijo “Mataron al hijo de Dios”; sino que Pablo dijo que habían matado al Señor de la gloria (Señor quiere decir Amo), entonces en otras palabras más claras Pablo dijo que mataron al amo de la gloria, al jefe de la gloria y la gloria es donde vive el Todopoderoso (Salmos24:7-10); y Jehová es el todopoderoso (Génesis 17:1), luego el apóstol Juan nos dice que Jesús es el todopoderoso (Apocalipsis 1:8). Ahora veamos lo que dice Zacarías 9:9: “He aquí tu rey vendrá a ti montado en un asno”, el Señor en el antiguo testamento nunca dijo que iba a mandar a su hijo. Él dijo: “He aquí tu rey vendrá a ti “, dando a entender que Él mismo vendría. Yen Isaías 52:6 dijo: “yo mismo que hablo estaré presente”. Ahora la pregunta es ¿Se habrá arrepentido Jehová Dios de venir él a dar su vida por la humanidad? ¿Se habrá arrepentido el gran Rey Jehová? ¿Le habrá dado miedo de venir y cambió su pensamiento y se inventó un Hijo que él nunca tuvo?, la respuesta es NO. Él cumplió su palabra y vino manifestado en carne, pues él nunca cambia ni haces falsas promesas pues él no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta (1ª Samuel 15:29).

TITULOS DE DIOS MANIFESTADO EN CARNE.
Cristo se manifestó en carne y se puso el nombre de Hijo de Dios para ser como nosotros. Nacer, ser representados, ser bautizados, recibir el Espíritu Santo, recibir la unción, hacer milagros, hacer sanidades, vivir santamente, reprender demonios, amar a nuestros enemigos y orar al señor.

Ahora veremos algunos títulos de Dios manifestado en carne:
1)        El Padre Eterno                       -.Isaías 9:6
2)        El Hijo de Dios                       -.Lucas 1:35
3)        Hijo del Altísimo                    -.Lucas 1:32
4)        El Cordero de Dios                 -.Juan 1:29
5)        Emanuel (Dios con nosotros) -.Mateo 1:23
6)        El Hijo del hombre                 -.Lucas 19:10
7)        El Verdadero Dios                  -.1ª Juan 5:20
8)        El Rey de Israel                      -.Juan 1:49
9)        El Omnipotente                      -.Apocalipsis 1:8
10)    El Omnisciente                       -.Juan 1:10
11)    El Omnipresente                     -.Mateo 18:20
12)    El Creador                              -.Juan 1:10
13)    El Verbo de Dios                   -.Apocalipsis 19:13
14)    El Señor de la Gloria             -.1ª Corintios 2:8
15)    El Señor de Todos                 -.Hechos 10:36
16)    El Primero y el Último          -.Apocalipsis 1:17
17)    El Juez                                   -.Hechos 10:42




JESUS ES PERFECTO HOMBRE Y VERDADERO DIOS
Ahora veamos algunas citas bíblicas en donde se demuestra que Jesucristo fue un hombre perfecto pero que a la vez fue verdadero Dios.
1)        Como Dios se llama Padre Eterno                                      Isaías 9:6
       Como hombre se llama Hijo de Dios                                  Lucas 1:35
2)        Como Dios es el gran Yo Soy (el que siempre es)             Juan 8:58
       Como hombre vivió treinta y tres años y medio                 Juan 8:57
3)        Como Dios es padre                                                            Juan 14:9
       Como hombre es Hijo                                                         Lucas 19:10
4)        Como Dios contesta la oración                                           Juan 14:14
       Como hombre ora a Dios                                                   Mateo 26:42
5)        Como Dios es invisible                                                      Colosenses 1:15
       Como hombre es la imagen visible                                    Colosenses 1:15
6)        Como Dios es Dios sobre todas las cosas                          Romanos 9:5
       Como hombre es Cristo en la carne                                   Romanos 9:5
7)        Como Dios el solo extiende los cielos y la tierra               Isaías 44:24
       Como hombre el mundo por el fue hecho                          Juan 1:10
8)        Como Dios es la resurrección                                             Juan 11:25
       Como hombre murió                                                          Marcos 15:37
9)        Como Dios se envió                                                           Juan 12:45
       Como hombre fue enviado                                                 Juan 3:16
10)     Como Dios es el Salvador                                                  Tito 3:6
        Como hombre pidió socorro                                              Mateo 27:46
11)     Como Dios estaba en los cielos                                         Juan 3:13
        Como hombre estaba en la tierra                                       Juan 3:13
12)     Como Dios ahora está en la tierra                                     Mateo 28:20
        Como hombre ahora está en el cielo                                 Hechos 7:55
13)     Como Dios es el todopoderoso                                         Apocalipsis 21:22
        Como hombre es el cordero                                              Apocalipsis 21:22

CONCEPTO DE REVELACION
Hombres santos que recibieron quién es Jesús
1)        Pedro: a Pedro le fue revelado que el Cristo, el Mesías, y el hijo del Altísimo era el mismo Jehová (Mateo 16:15) y “vosotros ¿quien decís que soy yo?” el verbo “ser” con el pronombre “yo” forman la palabra “Jehová” (Éxodo 3:14), para así nosotros entender cuál fue la verdadera revelación de Dios. Lo que realmente preguntó Cristo a sus discípulos fue: “¿Quién dicen los hombres que es Jehová?” Y luego Pedro teniendo la revelación de Dios dijo: “Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente”. Muchos cristianos y todos los impíos tienen la revelación que Jesús es el hijo de Dios, pero muy pocos tienen la revelación que Jehová es el hijo de Dios. Pedro sin revelación no hubiera creído en Cristo como su Mesías.
2)        Natanael: a este verdadero Israelita como Jesús lo llama le fue revelado que el Rey de Israel y el único y verdadero Dios de los israelitas Jehová, era el mismo hijo de Dios “Tú eres el Rey de Israel” (Juan 1:49) acordándose de Zacarías 9:9
3)        Moisés: Todos sabemos que en el Sinaí era Jehová Dios quien habló con Moisés, ahora en Éxodo 33:20-23, Jehová no le dijo a Moisés “Yo soy Dios, yo soy espíritu, por lo tanto nunca me podrás ver”; sino que Dios le dijo: “Moisés no podrás ver mi rostro porque morirás, pero podrás ver mis espaldas” (son la imagen del Dios invisible) (Cristo). Estas espaldas son las espaldas  que fueron azotadas en el calvario, cuando Dios se manifestó en carne. Por eso pablo dijo que Cristo es la imagen visible del Dios invisible (Colosenses 1:15); Cristo es el rostro de Dios (Filipenses 2:6). En conclusión Moisés quiso ver el rostro de Dios y Dios le mostró su imagen que es Cristo.
4)        Felipe: (Juan 14:7-9) Moisés hablaba con el espíritu de Dios en el Sinaí y quería verlo y vio las espaldas de Cristo ya que era imposible ver su cara y vivir. Ahora Felipe está hablando de la imagen visible de Dios hecha carne. Veamos: Felipe le pregunta a Cristo: “Señor, muéstranos el padre y nos basta”; Cristo con simples palabras le hubiera dicho: “Felipe mi padre es espíritu y como tal tú no le puedes ver, a mi me puedes ver, yo soy su hijo y  me parezco mucho a mi padre”; pero no, Felipe hizo la pregunta más importante en la Biblia en cuanto a Dios y Cristo: “Señor muéstranos el padre y nos basta”. Y Jesús le contestó en una manera sencilla, directa y muy fácil de entender en cualquier idioma: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido Felipe?, el que me ha visto a mí ha visto al padre, como dices tú muéstranos el padre”. Total Moisés quiso ver a Dios y vio a Cristo y Felipe quiso conocer al padre y conoció a Cristo. Entonces está muy claro que Cristo es la imagen visible del Dios invisible (Colosenses 1:15)
5)        Juan: (1ª Juan 5:20); este apóstol amado del señor tuvo la revelación que aunque Cristo tuvo nombre de hijo, él era el verdadero Dios y la vida eterna. Este apóstol también tuvo la revelación que Cristo mismo se envió (Juan 12:45); también a este apóstol le fue revelado que quien veía a Cristo veía a Dios (Juan 14:7-9).
6)        Pablo: este apóstol de los gentiles a quien Dios escogió para escribir más de la mitad del nuevo testamento, tuvo la revelación de que todo Dios habita o vive en el cuerpo de Jesucristo (Colosenses 2:9) y que si estamos con Cristo estamos completos; no nos falta nada pues él es la cabeza de todo principado y potestad (Colosenses 2:10). También este gran apóstol tuvo la revelación que Cristo es Dios manifestado en carne (1ª Timoteo 3:16) y que Cristo es Dios sobre todas las cosas (Romanos 9:5), también que Cristo es el amo de la gloria (1ª Corintios 2:8).

La palabra “revelación” significa “dar a conocer”. Entonces cuando hablamos de la gran revelación nos referimos al conocimiento que Dios ha dado a nuestra mente para comprender  y saber quién es él ¿Por qué es importante que Cristo nos revele o nos dé a conocer a nuestra mente esta gran verdad?, porque nuestra salvación depende del conocimiento que tengamos de él (Juan 17:3). Falta de revelación ha habido en todas las épocas y la había en tiempos de Jesús; por eso él se interesó no solamente en lo que la gente decía de él, sino en lo que la gente pensaba y decía sobre quién era él. Por eso lamentablemente hay muchas personas que piensan que repitiendo las palabras de Pedro ya tienen la gran revelación y más aún porque Jesús le llamo Bienaventurado (Mateo 16:17).                                     

JESUCRISTO ES EL ESPÍRITU SANTO
La definición de espíritu es: “ser incorpóreo que se deja ver a voluntad”. Los padres de Sansón vieron el ángel de Jehová que les habló y luego subió por la llama de fuego (Jueces 13:9-20); Jacob luchó con el ángel en Peniel y vio aquel varón (Génesis 32:22-30); María vio al ángel Gabriel (Lucas 1:26-29); el ángel de Jehová se sentó debajo de la encina cuando se le apareció a Gedeón (Jueces 6:11). En la Biblia encontramos muchos ejemplos de ángeles que se aparecen, que comen, que se ven, que se sientan y suben por una llama de fuego.
Ahora Jehová que es Espíritu hizo lo mismo, se le apareció a Abraham en Manre a medio día y la Biblia rotundamente dice que era Jehová (Génesis 18:1-33). Los judíos y todos los cristianos del mundo aceptamos que los ángeles toman cuerpos vivificados y hablan con los hombres. Pero ahora veamos a Jehová en forma de varón que habla con Abraham y este le lava los pies, aquí Jehová se alimenta como cualquier mortal; comió pan y becerro bien preparado; y luego Jehová le da la promesa que va a ser una nación grande y Jehová jura por él mismo, ya que es el único y no hay otro mayor que él por quien jurar (Hebreos 6:13). Abraham no dijo este no es Jehová porque Jehová es espíritu, ya que él sabia que Jehová tenía la costumbre de aparecerse en forma humana o con cuerpo de hombre muchas veces. Ahora bien Jesús dijo que  él era el gran “Yo Soy” (Juan 8:57-58) y por esta declaración lo iban a matar, según Miqueas 5:2 el que nació en Belén es el que siempre ha tenido apariciones a Moisés en la zarza así que Jesús y Jehová son la misma persona. Jesucristo mientras estaba en la tierra no dejó de ser el Espíritu Santo.
Jesús siempre fue el Espíritu Santo tal y como fue cuando vino y habló con Abraham, él lo confirma al decir a sus discípulos: “el espíritu de verdad que mora con vosotros y estará con vosotros” (Juan 14:7) y expresando más claro este versículo diría así: “el espíritu de verdad que vive ahora con ustedes y estará dentro de ustedes”. Luego le dijo “no os dejare huérfanos vendré a vosotros” (Juan 14:18). Entonces quiere decir que el Espíritu vivificado que estuvo con los discípulos esta ahora con nosotros y habita dentro de nosotros como espíritu glorificado. En definitiva Cristo vino del cielo con semejanza de carne y sangre humana, pues él fue llamado Hijo de David, pero esas generaciones que provenían de la tribu de Judá, terminaron con José y José no fue el padre de Jesús. Jesús es hijo de David simbólicamente, entonces todo indica que el óvulo y el embrión donde nació Jesús provenían directamente del cielo y es por eso que Isaías profetizo que Jesús nacería de una virgen y eso que Jesús desde antes de su nacimiento hasta su resurrección Cristo fue un solo milagro, un gran milagro que solo lo sabe hacer Dios. Entonces Cristo solo paso por María y se alimento ya que Jesucristo nunca llamó Mamá a María, o sea que María solo fue la madre de crianza de Jesús.



CONCEPTO DE VERBO
El verbo: “En el principio era el verbo y el verbo era con Dios y este verbo era Dios” (Juan 1:1).
Este versículo, los teólogos y escritores le han dado mucha vuelta pero recuerden que Dios hizo la Biblia para que la entendamos de una manera muy fácil. Jesús como ya los hemos entendido es Dios manifestado en carne (1ª  Timoteo 3:16), pero aquí  Dios a su cuerpo hecho carne lo llama verbo. La palabra o el logos es la voz de Dios. Digámoslo de una manera más simple para que todo el pueblo de Dios lo entienda: “En el principio era la voz de Dios, y la voz era con Dios y la voz era Dios”. Dios se puso ese nombre para darnos a entender que Dios en carne vino con la misma voz con la cual él dijo:”Sea la luz” (Génesis 1:3), con la cual al hablar hizo la luna y las estrellas (Génesis 1:14), esta fue la misma voz que dijo: “Lázaro ven fuera” (Juan 11:43); es la misma voz que dijo al difunto hijo de la viuda de Naìn: “A ti te digo joven: levántate” (Lucas 7:14); y es la misma voz que dijo destruyan mi cuerpo o este templo y en tres días lo levantaré (Juan 2:19-21); la misma voz que dijo en Apocalipsis 2:17: Yo soy el primero y el último, también lo dijo en Isaías 44:6. Quiero que en el nombre de Jesús entendamos y nos gravemos bien esto: “que la voz, la palabra, el verbo o el logos es la herramienta que Dios utiliza para hacer grandes maravillas”. Repitamos Juan 1:1: “En el principio era el verbo (la voz o el logos que es la palabra), y el verbo (que es la voz o el logos) era con Dios, y el verbo (que es la voz o el logos) era Dios. Así de sencillo.
Ahora en una manera sencilla quiero explicarles 1ª Juan 5:7-8 “Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el verbo y el Espíritu Santo,  y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: El espíritu, el agua y la sangre y estos tres concuerdan en uno”. Quiero decir que de Cristo en el calvario salieron estas tres cosas; Cristo entregó su espíritu y el apóstol Juan observó cuando un soldado hirió con una lanza el costado de Jesús salió agua y sangre, así que estas tres cosas concuerdan en uno. Ahora veamos: en el cielo tres dan testimonio: el padre, que es Jesucristo (Juan 14:7-9), con su palabra o el verbo, o con su voz súper maravillosa y todopoderosa y con su espíritu  ya que Dios es espíritu (Juan 4:24). Entonces el padre con su cuerpo espiritual y maravillosa voz dan testimonio que Dios es uno (Deuteronomio 4:39).

EL UNIGENITO
El nombre Unigénito significa: Extraordinario, único, solo en su especie, nada igual.
“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito hijo que está en el seno del padre, él le ha dado a conocer” (Juan 1:18).
“Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Ahora en Lucas 20:34-36 la Biblia nos enseña que los espíritus no se procrean, entonces Dios tampoco se procrea porque él es espíritu. Esto quiere decir que en el cielo no existen abuelos, ni tíos, ni sobrinos, ni mucho menos matrimonios. Lo que sí nosotros sabemos es que Dios es el único creador y nos llama hijos; Dios nos creó y si creemos en su nombre que es Jesucristo recibiremos la potestad (que significa “derecho”) de ser llamados hijos (Juan 1:12), antes de creer solo somos criaturas (Marcos 16:15), así que Dios crea, no procrea.
“Crear”: viene de la palabra “BARA”, esta es un apalabra hebrea que significa: “traer algo a la existencia de la nada”.
“procrear”: multiplicar una especie (engendrar).
Entonces Cristo “unigénito”, es Cristo inigualable, Cristo extraordinario, Cristo único.
Para entender mejor esto veamos un ejemplo bíblico: Abraham el patriarca engendro a su primer hijo llamado Ismael (Génesis 16:15), Isaac fue su segundo hijo (Génesis 21:3). Luego después Abraham tuvo seis hijos mas, o sea que los hijos de Abraham fueron ocho; sin embargo, la Biblia dice Isaac fue su hijo “Unigénito” (Hebreos 11:17; Génesis 22:2).

CONCEPTO DE UNICIDAD
El principal mandamiento (Marcos 12:38)
“Acercándose uno de los escribas que los había oído disputar y sabia que les había respondido bien le preguntó: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: “el primer mandamiento de todos es: “Oye Israel el señor nuestro Dios UNO es, y amarás al señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas, este es el principal mandamiento” (Marcos 12:38).
Lastimosamente el primero y principal mandamiento de Dios ha sido relegado a mandamientos de hombres, pero si usted escudriña las escrituras encontrará que Dios ha dejado muy claramente para que entiendan y no tergiversen su principal mandamiento que él les enseño a los judíos Deuteronomio 6:4 y que ahora nos lo enseña a nosotros. Lamentablemente en la cristiandad muchos creen que el principal mandamiento de Dios son las buenas obras, otros que es el guardar el sábado, otros que la santísima virgen, ortos que la doctrina de la Santísima Trinidad, y para el colmo de todo, otros dicen que son tres dioses unidos entre sí. Pero nosotros sabemos que el principal y primer mandamiento de Dios y que ha querido enseñarnos y que quiere que lo prediquemos y lo enseñemos es: que Dios el Señor es uno solo; y que a ese señor que es uno solo (Jesucristo) no dos, ni tres, hay que amarle no amarles y dice o manda que le amemos con toda nuestra fuerza y con toda nuestra mente. Este es el principal mandamiento de Dios en todos los tiempos y en toda la Biblia. Por favor no enojemos más a Dios maltratando su principal y primer mandamiento predicando y enseñando lo que no ha mandado ni a predicar ni a enseñar. Por favor no enojemos metiendo palabras que no están en la Biblia, por ejemplo: “Hijo Eterno” no está en la Biblia, “Santísima Trinidad” tampoco está en la Biblia. La Biblia no dice que somos salvos por buenas obras pero sí dice la Biblia que somos salvos por gracia (Efesios 2:8-9); pongámosle fin a toda escoria y acojámonos a las enseñanzas puras del maestro de maestros, nuestro bendito y soberano “Señor Jesucristo”.
Nuestro Señor Jesucristo nos enseña muy claramente en su palabra que él es uno solo y que debemos amarle solo a él y servirle con todo nuestro corazón.




Dios es uno
Históricamente el pueblo judío ha sido y es monoteísta, no admite sino solo a Jehová  como el único Dios, adorar a otro fuera de él, es idolatría y en esta base Dios a través de las escrituras ha sido rigurosamente celoso (Éxodo 20:3-5). Ahora veamos citas bíblicas que indican que Dios es uno solo.
1)      Oye Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.                                       Deuteronomio 6:4
2)      Antes de mí no fue formado dios ni lo será después de mí                       Isaías 43:10
3)      Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra Y NO HAY OTRO Deuteronomio 4:39
4)      Porque Dios es uno                                                                                    Romanos 3:30
5)      Porque yo soy Dios y nada hay semejante a mí                                         Isaías 46:9
6)      Ved ahora que yo, yo soy y no hay dioses conmigo                                Deuteronomio 32:39
7)      Tú crees que Dios es uno, bien haces                                                        Santiago 2:19
8)      Y he aquí un trono en el cielo y en el cielo uno sentado                           Apocalipsis 4:2
9)      Yo Jehová que lo hago todo, que extiendo “SOLO” los cielos                 Isaías 44:24

Jehová del antiguo testamento es Jesús del nuevo testamento.
En el idioma en el que fue escrito el nuevo testamento que fue el griego, el nombre de Jesús es “JEHOSHUA” que significa “Jehová-Salvador”; ahora veamos algunas citas bíblicas en donde se puede ver que Jehová del Antiguo Testamento es el mismo Jesús del Nuevo Testamento.
1)      Jehová: “Yo Soy me envió a vosotros”                                            Éxodo 3:14
Jesús: “Si no creéis que Yo Soy en vuestros pecados moriréis”      Juan 8:24
2)      Jehová: “Yo soy el primero y el postrero”                                        Isaías 44:6
Jesús: “Yo Soy el primero y el ultimo”                                            Apocalipsis 1:17
3)      Jehová: Quien lo hizo todo el solo                                                    Isaías 44:24
Jesús: el mundo por él fue hecho                                                      Juan 1:10
4)      Jehová es mi pastor                                                                           Salmo 23:1
Jesús: yo soy el buen pastor                                                              Juan 10:11
Ahora veamos algunos de todos los atributos de Dios, los cuales pertenecen o posee Jesucristo, los cuales prueban que Jesús es el mismo Jehová del Antiguo Testamento.
Atributo es algo que solo le pertenece a una sola persona (Dios)
1)      Jehová es Omnipresente (está en todas partes)                      Salmo 139:7-13
Jesús                                                                                      Mateo 18:20
2)      Jehová es inmutable (no cambia)                                           Malaquías 3:6
Jesús                                                                                       Hebreos 13:8
3)      Jehová es omnisciente (todo lo conoce)                                 Salmo 139:1-6; Job 42:2
Jesús                                                                                       Lucas 5:22
4)      Jehová es Omnipotente (Todopoderoso, todo lo puede)     Génesis 17:1
      Jesús                                                                                    Apocalipsis 1:8
5)      Jehová es eterno (inmortal, sin principio ni fin)                  Deuteronomio 33:27; Isaías 44:6
Jesús                                                                                     Isaías 9:6
CONCEPTO DEL BAUTISMO DE JESÚS
Dios revela su verdadero nombre en el mandamiento bautismal, la Biblia recomienda que todo negocio, todo viaje, todo culto, todo lo que se haga sea hecho en el Nombre de Jesucristo (Lucas 24:47) y pablo lo ratifica en Colosenses 3:17. Jesucristo dijo en Mateo 28:19: “Vayan en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”; pero los discípulos no repitieron las palabras de Jesús, sino le dieron cumplimiento y fue “Bautizando en el Nombre de Jesucristo”, ¿Por qué?, porque ellos sabían que el nombre del Padre, y del Hijo, y del espíritu Santo era “Jesucristo”.
Pedro: Hechos 2:38, Hechos 10:43-48; Felipe Hechos 8:16; Pablo Hechos 19:1-5
 Es de suma importancia saber que el Bautismo que Dios instituyó no es para pertenecer a alguna secta religiosa sino para ser salvos, Jesús dijo: “El que creyere y fuere bautizado, este será salvo” (Marcos 16:16), y el apóstol Pedro a quien Jesús le entregó las llaves del reino de los cielos (Mateo 16:19), inspirado y lleno del Espíritu Santo el día de pentecostés dijo: “Y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). Una iglesia no puede ser apostólica si no bautiza en el Nombre de Jesús. La primera iglesia (en Jerusalén) fue Bautizada en el nombre de Jesucristo (Hechos 2:38); los samaritanos (Hechos 8:16); los gentiles fueron bautizados en el nombre de Jesús (Hechos 10:48); pablo se bautizó en el “nombre” de Jesús (Hechos 22:16); Pablo bautizó a otros creyentes que ya habían sido bautizados pero que no lo habían hecho en el “Nombre” de Jesús (Hechos 19:5).
El bautismo de Jesús. (Mateo 3:13-16)
Siempre se ha utilizado el bautismo de Jesús para probar que hay una trinidad de personas. Pero la verdad, la única verdad es que en el bautismo de Jesús solo se encontraban dos personas a saber, Jesús y Juan Bautista. Cuando Moisés estuvo en el Monte Sinaí, durante cuarenta días y cuarenta noches fue un evento similar al momento del bautismo de Jesús. En el monte Sinaí estaban Moisés y Jehová, y en el bautismo de Jesús solo estaban Jesús y Juan Bautista. Moisés hablaba con la voz de Jehová en ese monte y Moisés quería conocerle pues solo oía su voz y Jehová le dijo que iba a mostrarle sus espaldas pues no podía mostrarle su rostro porque moriría (Éxodo 33:20-23). Entonces en ese momento la voz de Dios estaba en el cielo y en el bautismo de Jesús el cuerpo de Dios hecho carne estaba siendo bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán y la voz de Dios hablando en el cielo. Entonces estas dos demostraciones del Sinaí y del rio Jordán nos demuestran que Cristo es el cuerpo de Dios. Estas espaldas que Moisés vio en el Sinaí son las mismas espaldas del Dios hecho carne que fueron azotadas para nuestra sanidad y nuestra salvación. ¡Gracias a Dios por esta declaración tan bella y tan hermosa!
 Ahora veamos lo que sigue en el bautismo de Jesús pues también está la señal de la paloma. Juan quería saber y estar seguro que Cristo era el Mesías y por eso Dios le dio una señal, Dios tiene y le agrada dar señales (Marcos 16:16; Isaías 9:6); también tenemos la señal de las lenguas (Hechos 2:4). A Juan Dios le dio una señal para mostrarle que Cristo era a quien él había venido a preparar el camino; es interesante notar que Juan no vio una paloma sino que él dijo “Vi al Espíritu Santo descender como paloma”, pues el Espíritu Santo no es la tercera persona de la trinidad, menos una persona distinta a Jesús; mecho menos el Espíritu Santo es solo una fuerza o energía como algunos dicen, creen y enseñan.
Quiero explicarles claramente a través de las escrituras quien es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es cuando Jesucristo estaba en su cuerpo glorificado.  El Espíritu Santo es uno de los milagros que nosotros los seres humanos no podremos entender con nuestra mente pequeña a menos que el Señor en su eterna misericordia nos dé la revelación. El Espíritu Santo es Cristo presente en todas partes en el mismo momento, por eso Cristo dijo: “Estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20); Cristo en vosotros la esperanza de gloria (Colosenses 1:27), y por eso que decimos con seguridad tengo a Cristo en mi corazón y por eso predicamos: “Amigo entregue su corazón a Cristo y deje que él viva dentro de usted”, pues él dijo: “No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros” (Juan 14:18). En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó su voz diciendo: “Si alguno tiene sed venga a mí y beba, el que cree en mí (no en nosotros) como dice la escritura de su interior correrán ríos de agua viva. Esto decía del Espíritu que habían (futuro) de recibir los que creyesen en él; pues aun no había venido el Espíritu Santo porque Jesús no había sido aun glorificado” (Juan 7:37-39); por eso una persona llena de Cristo que es el Espíritu Santo ora por los enfermos y estos sanan, porque el Espíritu Santo es el mismo Cristo que estaba siendo bautizado en el rio Jordán. Más claro no se puede.

Jehová el todopoderoso promete volver otra vez
Jehová el Rey de Israel fue el que prometió venir al mundo y vino (Zacarías 9:9). Esta profecía literalmente se cumplió cuando Jesús entró en Jerusalén (Mateo 21:4-10). Con estas dos escrituras se puede ver claramente que Jesús es Jehová quien vino y quien volverá por su pueblo (judíos) otra vez (Apocalipsis 1:8).

Los judíos tendrán la revelación que Jesús es el Espíritu
En 2ª Corintios 3:16-17 dice: “pero cuando se conviertan al señor el velo se les quitará porque el señor es espíritu”. Los judíos no creen en Jesús por varias razones:
1)      Porque el judío solo cree nada más en un único Dios (Deuteronomio 6:4) y ese Dios se llama Jehová.
2)      Los judíos no creen en Jesús porque en todo el Antiguo Testamento Dios nunca dijo que él iba a mandar a su hijo, sino que Dios mismo vendría (Zacarías 9:9; Isaías 5:2-6).
3)      Los judíos no creen en Cristo Jesús porque ellos esperan un reino terrenal (confundieron las promesas del milenio con las promesas del cielo) (Isaías 11:1-9: Apocalipsis 20:1-5); y no vieron la realidad de su Mesías en Isaías cap. 53 donde habla del sufrimiento de Jesús en el calvario por ellos y por el resto de la humanidad. El apóstol Pablo proféticamente dice que cuando los judíos se conviertan a Dios y le busquen de todo corazón, cuando vean que su Mesías no ha venido, entonces el señor les quitará el velo y tendrán la revelación que el señor es el Espíritu y que el señor es su “Shiloh” (Mesías) prometido, entenderán que Jehová es su Mesías prometido con nombre de Hijo de Dios (Lucas 1:35).
Con estos dos versículos la biblia nos da a entender que el señor es el Espíritu Santo y que los judíos al tener esa revelación serán libertados, entenderán que el personaje de “Isaías 53” es el Mesías que vino al mundo a salvarlos a ellos y al resto de la humanidad, y que el Mesías mencionado en “Oseas 2:18-21” y el de “Isaías 11:6-9” será el mismo que pondrá sus pies sobre el monte de los olivos y lo partirá en dos (Zacarías 14:4), y luego les mostrará las heridas en sus manos y sus pies (Zacarías 13:5-6) para luego empezar el reino milenial y en aquel entonces Jehová será Rey sobre toda la tierra, Jehová será uno y uno su nombre (Zacarías 14:9). Luego todo Israel será salvo como está escrito (Romanos 11:25-32). En realidad los judíos por no entender que su Mesías vino con nombre de hijo de Dios (Lucas 1:35), se ha resistido a creer y reconocer a Jesucristo como su Mesías, pero cuando se conviertan a Dios entonces vendrá su liberación y entenderán y reconocerán que Jesús es el Rey de Israel (Juan 1:49); su Salvador (Isaías 53); su Libertador (Romanos 11:26); y su único y solo Dios Jehová (Nehemías 9:6).

EL FIN
1ª Corintios 15:24-28: “Luego el fin cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujeto a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el hijo mismo se sujetará al que le sujeto a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos”.
Ahora vamos a escudriñar estos versículos tan hermosos por partes:
1)      “Luego el fin”: Estas palabras significan la terminación, el final de este mundo, y comienza el reino eterno del señor, y de los Santos del Altísimo (Daniel 7:22).
2)      “porque es preciso que él reine hasta que…”: Estas palabras nos dan a entender que el reinado del Mesías como “Hijo” tiene un límite pues sabemos que las palabras “Hijo Eterno”, no está en la Biblia.
3)      Todos los enemigos serán puestos a los pies de Cristo y el último enemigo la muerte, transformando en un abrir y cerrar de ojos a sus santos en cuerpos espirituales, celestiales e inmortales, y en ese momento se cumple la escritura “Sorbida es la muerte en Victoria” (1ª Corintios 15:50)
4)      “Pero luego que todas las cosas estén sujetas a él, entonces el hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas”. El diccionario dice que “sujetar” es poner a dominio de uno. Ahora veamos: Cristo estuvo sujetado o bajo el dominio de Dios mientras anduvo en la tierra, si Cristo no se hubiera sujetado a Dios toda su vida, entonces Cristo sería rebelde. Hubiera sido un pecador. Ahora, si Jesucristo vivió una vida sujeta a Dios ¿Qué quiere decir que Cristo se sujetará a Dios?, en este momento del estudio ya entendemos que Cristo sujetó a él la muerte y fue transformando a sus hijos de carne en cuerpos celestiales e inmortales y este siempre ha sido el trabajo del señor: transformar el agua en vino,  la adultera en mujer santa, el endemoniado en un hombre cuerdo y libre, entonces la manera del señor de sujetar a quien él quiere es transformándolo. En el diccionario de Dios, la palabra “sujetar” significa transformar. O sea que cuando Dios llama a una persona le transforma de una persona libertina a una persona sujeta a él. Por eso decimos que cuando un cristiano vive de acuerdo a su propia voluntad y no a la voluntad del señor es porque Dios no lo ha transformado o diríamos  no lo ha sujetado a él. Entonces sujetar es Transformar. Ahora si podemos leer, el hijo se transformará (sujetará). Cristo dejará de ser carne y volverá a ser la misma imagen visible de la misma sustancia de Dios (Hebreos 1:3). De ese momento en adelante Cristo dejará de ser carne y de ser hijo.
5)      “Para que Dios sea todo en todos”: esta escritura quiere decir que Cristo dejará de ser una teofanía (manifestación visible de Dios), Cristo dejará de ser hijo, ya a ese reinado le llegó su fin. Solamente veremos un Dios con un cuerpo visible, sublime y espiritual y nosotros con nuestros cuerpos transformados seremos semejantes a él porque le veremos tal como él es (1ª Juan 3:2; Filipenses 3:21).
6)      “Salí del padre y vuelvo al padre” (Juan 16:28): esta profecía se cumple y se vuelve realidad. Cristo no dijo “Salí del cielo y vuelvo al cielo”; sino el dijo: “Salí del padre y vuelvo al Padre”. Veamos un ejemplo: supongamos que Eva hubiera dicho “Salí de Adán y vuelvo a Adán”, ¿Qué era Eva antes de ser hecha una mujer?, era una costilla. Así que ¿Qué era Cristo antes de ser un hombre hecho carne?, él era Dios en toda su plenitud, un ser resplandeciente, un ser glorioso. En palabras sencillas Cristo volverá a ser lo que era antes (Juan 6:22).                                                           

Ahora quiero que veamos o analicemos “Proverbios 30:4”. Veamos detenidamente como dice este versículo: “¿Quién subió al cielo y descendió?, ¿Quién encerró los viento en sus puños?, ¿Quién ató las aguas en su paño?, ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?, ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo si sabes?”
Para entender este versículo y saber cuál es el nombre del hijo, ya que la enseñanza de la trinidad y la doctrina del dualismo dicen que aquí el nombre del hijo es “Jesucristo”, ¿y usted que cree?, ¿Cuál es para usted el nombre del hijo?
Primero veamos a quien la Biblia le llama hijo. Según Daniel en el capítulo 7 y versos 13-14 y 22. La Biblia le llama hijo a la iglesia, pues después de haber estudiado anteriormente sabemos que Jesucristo es el padre eterno (Dios), entonces sabemos que aquí el anciano de días es Jesucristo. Volviendo a Proverbios 30:4 dice: “¿Quién subió al cielo y descendió?”, bien el nombre del que subió al cielo y descendió del cielo es Jesucristo; en Juan 3:13 dice: “Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el hijo del hombre que está en el cielo”. Entonces vemos que quien subió al cielo y descendió del cielo es Jesucristo, y según Daniel 7:22 a quienes se les dio el reino es a los hijos del altísimo (la iglesia). Ahora preguntémonos, ¿de quién somos hijos, de Dios o de Jesucristo?, en Lucas 20:35-36, Jesús nos dice así: “Los santos, los tenidos por dignos, los salvados, no se casan en el siglo venidero; ni pueden ya más morir porque son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de resurrección”. Entonces somos hijos de Dios porque somos hijos de Jesucristo quien es la resurrección y la vida (Juan 11:25), dando a entender que Jesús y Dios son el mismo y nosotros hijos de Jesús quien es Dios (Juan 14:7).

El hijo no sabe su venida (Juan 14:7)
“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el “hijo”, sino el Padre”. Si Jesús hubiera dicho no sé mi venida, esto hubiera sido desalentador, pues solamente nosotros la iglesia no sabemos nuestro futuro. Si Cristo hubiera dicho que no sabía su venida hasta ese momento hubiera llegado su divinidad, pero Jesús nunca dijo que él no sabía su venida, lo que él dijo es que solo el Padre sabía su venida, y nosotros sabemos que él es el Padre (Isaías 9:6) y que el hijo, o sea la iglesia, los santos del altísimo, no sabían su venida. Pero Cristo como Padre visto en carne (Romanos 9:5) sí sabe su venida. Entonces cuando Cristo dijo que el hijo no sabía su venida estaba hablando de la iglesia o sea sus hijos. Ahora quiero que veamos estos versículos que hablan que Jesucristo si sabia acerca de su venida, pues el hablo ampliamente con plenitud de detalles.
1)      El dijo que sería como en los días de Noé (Mateo 24:37)
2)      En la generación que floreciera la higuera (Mateo 24:32)
3)      El dijo que vendría las 24 horas del día, pues el sabía que la tierra era redonda, ya que él la creo (Juan 1:2 y verso 10). Él sabía entonces que los horarios varían en el mundo por eso él dijo la hora así: “Dos estarán durmiendo (noche), dos estarán en el campo (día), dos estarán en un molino (mañana o tarde)” (Lucas 17:34-36). El Señor dijo: “Velad porque no sabéis, el no dijo “No sabemos”, pues él siendo el Padre (Juan 14:9) sí sabía. ¡Qué hermoso es entender las sagradas escrituras!

El hijo juzgara al mundo
Veamos lo que dice Juan 5:22 “Porque el padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al hijo”. No ampliaremos mucho sobre este versículo, pues ya sabemos que el padre es Jesús y el hijo los santos del Altísimo. En 1ª Corintios 6:2-3 Pablo dijo que nosotros juzgaremos al mundo. “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo”?, ¿O no sabéis que los santos han de juzgar a los ángeles?, ¿cuánto más las cosas de esta vida? Entonces el Padre Jesús ha querido que el hijo (la iglesia) juzgue al mundo y a los ángeles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario