1)
En este estudio usted
encontrará la verificación bíblica de que Dios es UNO (Deuteronomio 6:4; Marcos
12:29).
2)
Que Dios tiene un
Nombre que es sobre todo Nombre (Filipenses 2:9-10).
3)
Que Dios hizo al hombre
a su imagen y semejanza con alma y un cuerpo visible (Génesis 1:26-27; Mateo
26:38; 2ª Corintios 4:16).
4)
Que Dios es Espíritu
(Juan 4:24), y que ese espíritu nadie ha visto (1ªjuan 4:12), y que este Dios
invisible es el alma de Jesucristo, quien siempre se ha visto y se verá
(Colosenses 1:15; Juan 14:9 “el que
me ha visto a mí ha visto al padre”).
5)
Usted también
encontrara en este estudio bíblico, que el Espíritu Santo no es una persona
distinta en comparación a Jesucristo, sino que encontrará versículos muy claros
que indican que Cristo glorificado es el Espíritu Santo (Juan 7:37-39), y que
Cristo siendo el Espíritu Santo, llena todo el universo (Efesios 4:10);
al igual que cuando Cristo estuvo en la tierra es el mismo Espíritu Santo que
está ahora con nosotros (Juan 14:17-18).
“MAS YO SOY
JEHOVA TU DIOS, DESDE LA TIERRA DE EGIPTO; NO CONOCERAS PUES OTRO DIOS FUERA DE
MI, NI OTRO SALVADOR FUERA DE MI.” (OSEAS 13:4).
“EL GRAN MISTERIO DE LA PIEDAD” (1ª TIMOTEO 3:16)
En los tiempos antiguos, los reyes tenían la
costumbre de vestirse a la usanza de los súbditos; unos se vestían de mineros,
otros de campesinos, para así no ser reconocidos por la otra gente (1ª Samuel
28:7-13).
De igual manera hace dos mil años
aproximadamente el Único Dios Verdadero tomo el velo o cuerpo de carne, no lo
hizo para no ser reconocido, sino para identificarse y habitar entre la
humanidad y para que el hombre le conociera como su Señor y Salvador (Mateo
1:21-23; Hebreos 10:20).
Siendo el Señor de la gloria (1ª Corintios
2:8), creador del mundo (Juan 1:10), siendo rico se hizo pobre (2ª Corintios
8:9). Él midió las aguas del mundo con el hueco de su mano, los cielos con su
palmo y con tres dedos juntó el polvo de toda la tierra (Isaías 40:12), y se
volvió tan pequeño a la semejanza de un hombre que solo pudo tomar cinco panes
y dos peces para multiplicarlos, y de esta manera alimentar a más de cinco mil
personas (Juan 6:9-13).
A todos estos milagros no se les puede
llamar misterios, pues para Dios no hay nada imposible (Lucas 1:37). El
misterio radica en que este Dios tan sublime y poderoso amara tanto al hombre
que es tan pequeño, vil y perecedero, que este Señor de gloria haya dado su
vida para redimirlo (Romanos 5:8).
Es ese amor, es esa misericordia y esa
benevolencia del Dios creador del universo para con la humanidad es a lo que
Pablo llama: “el gran misterio de la piedad” (1ª Timoteo 3:16).
“CONCEPTO DE TRES DIOSES”
Las
palabras “tres personas distintas”, “Santísima Trinidad” e “Hijo Eterno” no se
encuentran en la biblia. La doctrina de la Santísima trinidad fue introducida
al cristianismo por un hombre llamado Atanasio en el concilio de Nicea en el
año 325 d.C. por lo tanto es una doctrina inventada por los hombres. Ni Dios,
ni la Biblia nunca dijeron que había tres personas formando al Dios Verdadero,
así que lo que Dios no ha dicho no hay porque creerlo ni mucho menos tratar de
explicarlo pues ni Dios mismo lo explicará.
Lo que si nos enseña la biblia y de una
manera tan sencilla es que “DIOS ES UNO” (Deuteronomio 6:4, Marcos 12:29) y ha
tenido muchas manifestaciones, las cuales veremos más adelante.
Para entender esto, leamos 1ª Timoteo 3:16
“Dios fue manifestado en carne”; la palabra manifestado significa “dejado ver”.
Entonces traducido este versículo se leería así: “Dios se dejó ver en carne”.
Para
entender esto no se necesita ser un gran filósofo o un gran teólogo, pues el
apóstol Pablo muy claro dice que Dios, el gran Jehová del antiguo testamento se
manifestó en carne. Esto significa que Jesús es la manifestación de Dios al
hombre.
Por eso
cuando Felipe le dijo a Jesús que le mostrara el padre, Jesús le contesto: “¿tanto
tiempo hace que estoy con ustedes y no me has conocido Felipe?”, aquí
entendemos que Felipe conocía al Hijo, pero no al Padre, sin embargo con esta
declaración de Jesús, Felipe conoció y entendió que Jesús era el mismo Padre y
el Hijo.
Entonces,
¿Por qué al padre se le dice Dios? (1ª Corintios 8:6), ¿por qué al hijo se le
dice Dios? (Juan 20:28) Y, ¿Por qué al Espíritu Santo se le dice Dios? (Juan
4:24); la respuesta es sencilla: porque el padre, el hijo, y el espíritu santo
son las tres manifestaciones del Único
Dios Verdadero, más claro no puede estar.
“CONCEPTO DIOS MANIFESTADO”
“Múltiples nombres y
actuaciones de Dios manifestado en carne”
En el antiguo
testamento Dios dijo que Él mismo vendría (Isaías 35:4-6, Mateo 11:2-5)
“mirarán a mí” (Zacarías 12:10), “Juan Bautista irá delante de mí” (Malaquías
3:1, Isaías 40:3-10). Estas citas bíblicas demuestran que Jehová, el Dios
todopoderoso dijo que él mismo vendría, pero nunca dijo que mandaría a un hijo
o a un dios pequeño.
Juan el
bautista no vino a preparar el camino a un dios pequeño o a un hijo de Jehová.
Así no dice la Biblia ni mucho menos enseña eso; sino que muy claramente se
muestra en las sagradas escrituras que la voz que clama en el desierto vino a
preparar el camino a “Jehová”. El apóstol Pablo dijo que Dios fue manifestado
en carne. La Biblia no dice que el hijo fue manifestado en carne o que un dios
pequeño se manifestó en carne, Pablo dijo claramente que Dios(Jehová) fue
manifestado en carne (1ªtimoteo 3:16); luego Pablo hablando por el Espíritu
Santo nos corrobora esto en Romanos 9:5.
Ahora
veamos a este Dios manifestado en carne actuando como cordero para que de esta
forma viviera toda su vida como un manso cordero (Isaías 53:7-8) y dar su
cuerpo para nuestra salvación.
Se puso
nombre de “siervo” para enseñarnos a nosotros sus hijos a servir aunque él era
el amo y Señor de la gloria (1ª Corintios 2:8; Mateo 20:28).
Este Dios
manifestado en carne se puso el nombre de “hijo de David”, pero él tampoco fue
hijo de David ni hijo de José; Él se llamó así para identificarse con el pueblo
Judío. Él fue del cielo y descendió del cielo (Juan 3:13).
Se llamó
Hijo de Hombre, pero él nunca fue hijo de hombre; se puso Hijo de Hombre para
identificarse con la humanidad (Lucas 21:37).
El Dios
sobre todas las cosas, el Dios
manifestado en carne se puso el nombre de Hijo de Dios (Lucas 1:35), pero al
ponerse el nombre de Hijo de Dios, no varió su posición de seguir siendo el
Dios Único y Verdadero (1ª Juan 5:20).
Entonces no
debemos perder de vista que Jesús con cualquier
nombre o actuación nunca dejó de ser “Dios
manifestado en carne”.
Este Dios
manifestado en carne habló como el Hijo de Dios, lloró como hombre (Juan
11:35), durmió como ser humano (Lucas 8:23-24); se cansó (Juan 4:6); pero nunca
dejó de ser Jehová el Todopoderoso (Génesis 17:1 y 18:1-33; Apocalipsis 21:22).
-.Ahora
veamos unos versículos en donde Jesús habla como el padre o como el Espíritu
Santo: “No os dejare huérfanos” (Juan 14:18); “Destruyan este templo y en tres
días lo levantaré” (Juan 2:18-19; “El que me ve, ve al que me envió (Juan
12:45); “Yo soy la resurrección” (Juan 11:25).
-.Ahora
veamos a Dios manifestado en carne hablando y actuando como el hijo:
Cuando
estaba colgado en la cruz dijo: “Dios mío” ¿porqué me has desamparado? (Marcos
15:34); “Subo a mi padre y a vuestro padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan
20:17), podemos ver en todos estos versículos
que Dios todopoderoso (Apocalipsis 1:8) habla como el hijo pero nunca
dejo de ser el Dios Eterno. Dios al ponerse nombre de hijo fue para ser nuestro
modelo en santidad y en su humildad (1ª Pedro 2:21-23).
Dios
manifestado en carne; no el hijo o un dios pequeño manifestado en carne creó
ojos nuevos en el ciego de nacimiento (Juan 9:4-7), perdonó pecados como Dios
(Lucas 5:20; Juan 1:29), conocía los pensamientos de todos (Mateo 9:3-4), como
Judío oró muchas veces (Mateo 14:23; Marcos 14:35; Lucas 22:39-46), como Dios
contestó la oración (Juan 15:7; Lucas 9:38), murió como cualquier hijo de
hombre (Lucas 23:46), como Dios él es la resurrección (Juan 11:25 y 43:44).
Acordémonos
pues, que cuando Jesús nació fue llamado Padre Eterno y también fue llamado
Hijo de Dios (Isaías 9:6 y Lucas 1:35).
Cuando Dios
manifestado en carne murió en la cruz, lo que murió fue el cuerpo de Dios, Dios
no murió. Tenemos el ejemplo de Pedro, cuando el apóstol Pedro murió en una
cruz por el evangelio antes de esto él
no dijo “Voy a dejar de existir”; Pedro lo que dijo fue “Cuando yo abandone
este cuerpo” (2ª Pedro 1:13-14). El verdadero Pedro no murió, lo que murió fue
su cuerpo, así podemos ver que también el verdadero Dios nunca dejo de existir,
Jesús abandonó su cuerpo lo mismo que Pedro.
TODO DIOS EN JESUS (Colosenses 2:9)
Si existe
Padre, si existe Hijo, si existe Espíritu Santo, entonces todos ellos están
dentro del cuerpo de Jesús. Esto indica que dentro del cuerpo de Cristo habita
corporalmente toda la plenitud de la sabiduría, dentro de Cristo habita la plenitud
del amor y toda la plenitud del conocimiento pasado, presente y futuro. Dentro
de Cristo habita todo Dios, todo lo que es de Dios y todo lo que está
relacionado con su ser.
Pablo
expresó estas palabras fuera de serie, estas palabras que deben alarmar a
aquellas personas que no creen que Jesucristo es el verdadero Dios y la vida
eterna (1ª Juan 5:20).
Las
palabras “DEIDAD Y DIVINIDAD” significan la naturaleza y esencia de Dios. La
palabra “PLENITUD” significa totalidad y estado completo. Entonces Colosenses 2:9 lo leeríamos así: “En el
cuerpo de Jesucristo mora o reside la totalidad de la esencia de Dios”.
“SIENDO RICO SE HIZO POBRE” (2ª Corintios 8:9)
Jesucristo
hablando en términos generales o en términos económicos nunca fue rico; nunca
tuvo fincas, ni casas, ni mansiones y nunca se le conocieron tesoros de oro o
plata. Su familia, empezando por María era muy pobre (Lucas 2:44), entonces
¿Quién era Cristo cuando era rico?
Jehová
dijo “Mía es la plata y mío es el oro” (Hageo 2:8). Jehová enriqueció a Salomón
(1ª Reyes 3:13); enriqueció a Abraham (Génesis 13:2); enriqueció a Job (Job
42:10; Job1:3). Con los versículos anteriores podemos darnos cuenta que Jehová
es lo más rico en cuanto a tesoros espirituales y materiales se refiere (Zacarías
9:9), Zacarías tuvo la gran revelación que el rico Rey Jehová entraría en Jerusalén
cabalgando no en un corcel o en un camello como lo hacían los grandes monarcas
de aquellos tiempos, No, Jehová entró cabalgando en un pollino (asno), esto
demuestra que Jesús siendo el Rey Jehová manifestado en carne se hizo pobre,
muy pobre, para que por su pobreza nosotros fuésemos ricos (2ª Corintios 8:9).
TEOFANIA
A
Jesucristo tal como realmente es ningún hombre le ha visto, en realidad nadie
ha visto el verdadero rostro del señor. Moisés, tuvo el bello y grandioso
privilegio de ver las espaldas de Cristo, pero en ningún momento su rostro, ya
que ningún hombre puede ver el rostro de Dios y vivir (Éxodo 33:20). Si ningún
hombre puede ver la brillantez del sol en forma directa porque puede quedar
ciego o dañar sus ojos, menos contemplar el rostro del Señor y vivir.
La palabra
Teofanía según el diccionario quiere decir: “Manifestación de la divinidad”.
Moisés vio una zarza ardiendo que no se consumía y un varón en medio de la zarza
(Éxodo 3:2). Esto es una teofanía de Dios o una “manifestación de la divinidad”
(recordemos que la palabra manifestarse significa “dejado ver”). Abraham vio la
teofanía del señor en forma de un varón que habló, comió e incluso a quien le
lavó los pies. Y luego este varón como Jehová le prometió que sería una nación grande (Génesis 18:1). El pueblo
de Israel tuvo la teofanía de Dios en un varón que nació, creció, aprendió y
vivió 33 años, hizo milagros, se puso el nombre de Hijo de Dios, murió por el
pecado y él mismo se resucitó (Juan 2:19-25). Esta teofanía de Cristo es la
misma que vieron los padres de Sansón (Jueces 13:1-25). Pero así como este
varón Jehová le prometió a Abraham que sería una nación grande, y como esa
profecía se cumplió, así también el mismo señor nos ha prometido a nosotros los
hijos de Dios que nuestros cuerpos serán transformados (Filipenses 3:20-21),
seremos semejantes a él y es hasta entonces que le veremos tal como él es
(1ªJuan 3:2; 1ª Corintios 15:51-54).
DIOS SE MANIFIESTA Y SE PONE EL NOMBRE DE HIJO DE DIOS.
Jesús se
llama el cordero de Dios que fue destinado antes de la fundación del mundo (1ª
Pedro1:19-20), también es el cordero que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).
Pero este cordero no tiene lana, ni cuernos; es solo un nombre, es solo un
símbolo de Cristo al portarse manso, humilde e indefenso que no abrió su boca
al ser llevado al matadero (Isaías
53:7), pero él literalmente hablando no fue un cordero, vivió y actuó como
cordero, para que nosotros seamos y vivamos como él. “Cristo es la puerta”
(Juan 10:2), pero no una puerta de madera con cerradura; la puerta que es
Cristo, es un símbolo para indicar que para entrar al cielo hay que entrar por
la puerta, esto es que el hombre o mujer tiene que reconocer que para ser salvo
hay que acudir a su sangre, a su santidad, a su sacrificio, a su resurrección y
sobre todo creer en él como el único y verdadero Dios y la vida eterna. (1ªJuan
5:20). Cristo se llama “Hijo de Hombre” (Lucas 7:34), pero Cristo nunca tuvo un
padre terrenal. ¿Por qué entonces se llamo Hijo de Hombre?, solo fue para
identificarse con la humanidad y vivir
como un verdadero hombre. Se llamo Hijo
de Dios (Lucas 1:35). “este será llamado Hijo de Dios”. Quiero que notemos bien
que el ángel no dijo “este ser es el hijo de Dios”; No, el ángel dijo “será
llamado Hijo de Dios”; ¿se habrá equivocado el ángel Gabriel al decir que sería
llamado Hijo de Dios?, Claro que no pues la Biblia dice que quien envió al
ángel fue Dios (Lucas 1:26-27) y Dios no se equivoca. Entonces esto quiere
decir que Dios el padre se manifestó en carne y se puso el nombre de Hijo de
Dios.
Jesús les
dijo a sus discípulos: “Si ustedes me
conocieran a mí, conocerían a mi padre y desde ahora le conocéis y le habéis
visto” (Juan 14:7). Claro conocer a Cristo es conocer al Padre, ver a Cristo es
ver al Padre, porque Cristo es Dios dejado ver en carne (1ª Timoteo 3:16) con
nombre de Hijo de Dios pues recordemos que la palabra “manifestarse” significa
dejado ver.
Todos los
judíos y cristianos de todo el mundo reconocen que el varón que habló con
Abraham en Manre era Jehová (Génesis 18:1-13) y Abraham le brindó comida y Jehová
comió, luego también le lavó los pies, después tuvieron una larga conversación
y después de esto Jehová destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra. Después de
la conversación que tuvo Abraham para persuadirlo que no destruyera esas
ciudades pecaminosas, ningún judío o cristiano jamás ha dicho que este varón no era Jehová porque Jehová no
tiene cuerpo; este no es Jehová porque Jehová es espíritu. Todos los rabinos y
judíos antiguos y presentes reconocen que el varón que habló con Abraham era el
mismo Jehová. Ahora en Juan 8:56-58, Jesús les dijo a los judíos que él era
Jehová el que vio a Abraham, solo que ahora Jehová tenia nombre de Hijo de
Dios, y a este Jehová no le lavaron los pies, sino que él les lavo los pies a
sus discípulos pues para esto se puso nombre de siervo (Juan 13:5), y este
Jehová ya no destruyó ciudades sino que a él lo mataron (aunque no destruyeron
su espíritu, sino el velo que es su carne; pues para esto se puso nombre de
cordero Isaías 53:7 y Hechos 8:32). Aunque muchos cristianos dicen que Jesús no
puede ser Jehová, porque Jehová Dios es espíritu, Jehová Dios no come, y que Jehová Dios no
tiene cuerpo de varón ni se puede ver. Entonces hagámonos una pregunta y seamos
razonables ¿el varón que habló con Abraham era Jehová o no era Jehová? Ahora
veamos este relato cuando Felipe le pidió a Jesús que le mostrara al padre,
esta es una de las peticiones más hermosas y mas importantes en lo referente a
Dios mismo, pues Felipe le pidió a Jesús que le mostrara el Padre, pues al Hijo
ya le conocía; tampoco Felipe le dijo que si el Hijo se parecía al Padre, pues
Felipe y los discípulos ya sabían que el Hijo se parecía al Padre, NO, Felipe
le pidió al señor que le mostrara el padre y que eso le bastaría; luego le
contestó claramente y sin rodeos, “¿Hace tanto tiempo que estoy con vosotros y
no me has conocido?, el que me ha visto a mí ha visto al padre, ¿Por qué
preguntas por mi padre?” (Juan 14:8-9). Jesús en una forma sencilla, pudiera
haber dicho “yo soy el hijo de Dios, nada mas a mi padre es imposible
mostrárselos porque él es espíritu y ustedes son carne”; pero el señor dijo en un
español muy simple y muy claro, en un inglés exacto, en un griego fácil de
entender “¿Hace tanto tiempo que estoy con ustedes y no me has conocido Felipe?,
el que me ha visto a mí ha visto al padre”. Felipe no sabía que Jesús era el
padre manifestado en carne, pues él le conocía solamente como el Hijo, pero con
esta declaración de Jesús le conoció como el padre eterno aunque Isaías lo había
profetizado que Jesús sería el padre eterno (Isaías 9:6).
Ahora
preguntémonos ¿Cuándo Jesús vino a este mundo fue enviado por otro o se envió
él mismo? (Juan 12:45); en realidad parece que alguien más envió a Jesús, pero con
esta declaración de Cristo él nos indica que a él nadie le envió pues él dijo,
“El que me ve, ve al que me envió” indicando con esto que Jesús mismo se envió,
o sea que vino por su propia voluntad (1ª Timoteo 3:16). Ahora veamos la
declaración de Pablo en 1ª Corintios 2:7-8, Pablo no dijo “Mataron al hijo de
Dios”; sino que Pablo dijo que habían matado al Señor de la gloria (Señor
quiere decir Amo), entonces en otras palabras más claras Pablo dijo que mataron
al amo de la gloria, al jefe de la gloria y la gloria es donde vive el Todopoderoso
(Salmos24:7-10); y Jehová es el todopoderoso (Génesis 17:1), luego el apóstol
Juan nos dice que Jesús es el todopoderoso (Apocalipsis 1:8). Ahora veamos lo
que dice Zacarías 9:9: “He aquí tu rey vendrá a ti montado en un asno”, el
Señor en el antiguo testamento nunca dijo que iba a mandar a su hijo. Él dijo:
“He aquí tu rey vendrá a ti “, dando a entender que Él mismo vendría. Yen
Isaías 52:6 dijo: “yo mismo que hablo estaré presente”. Ahora la pregunta es
¿Se habrá arrepentido Jehová Dios de venir él a dar su vida por la humanidad?
¿Se habrá arrepentido el gran Rey Jehová? ¿Le habrá dado miedo de venir y
cambió su pensamiento y se inventó un Hijo que él nunca tuvo?, la respuesta es
NO. Él cumplió su palabra y vino manifestado en carne, pues él nunca cambia ni
haces falsas promesas pues él no es hombre para que mienta ni hijo de hombre
para que se arrepienta (1ª Samuel 15:29).
TITULOS DE DIOS MANIFESTADO EN CARNE.
Cristo se
manifestó en carne y se puso el nombre de Hijo de Dios para ser como nosotros.
Nacer, ser representados, ser bautizados, recibir el Espíritu Santo, recibir la
unción, hacer milagros, hacer sanidades, vivir santamente, reprender demonios,
amar a nuestros enemigos y orar al señor.
Ahora
veremos algunos títulos de Dios manifestado en carne:
1)
El Padre Eterno -.Isaías 9:6
2)
El Hijo de Dios -.Lucas 1:35
3)
Hijo del Altísimo -.Lucas 1:32
4)
El Cordero de Dios -.Juan 1:29
5)
Emanuel (Dios con nosotros) -.Mateo
1:23
6)
El Hijo del hombre -.Lucas 19:10
7)
El Verdadero Dios -.1ª Juan 5:20
8)
El Rey de Israel -.Juan 1:49
9)
El Omnipotente -.Apocalipsis 1:8
10) El Omnisciente -.Juan 1:10
11) El Omnipresente -.Mateo 18:20
12) El Creador -.Juan 1:10
13) El Verbo de Dios -.Apocalipsis 19:13
14) El Señor de la Gloria -.1ª Corintios 2:8
15) El Señor de Todos -.Hechos 10:36
16) El Primero y el Último
-.Apocalipsis 1:17
17) El Juez -.Hechos 10:42
JESUS ES PERFECTO HOMBRE Y VERDADERO DIOS
Ahora veamos
algunas citas bíblicas en donde se demuestra que Jesucristo fue un hombre
perfecto pero que a la vez fue verdadero Dios.
1)
Como Dios se llama Padre
Eterno Isaías 9:6
Como hombre se llama Hijo de Dios Lucas 1:35
2)
Como Dios es el gran Yo Soy
(el que siempre es) Juan 8:58
Como hombre vivió treinta y tres años y
medio Juan 8:57
3)
Como Dios es padre Juan 14:9
Como hombre es Hijo Lucas 19:10
4)
Como Dios contesta la
oración Juan 14:14
Como hombre ora a Dios Mateo
26:42
5)
Como Dios es invisible Colosenses 1:15
Como hombre es la imagen visible Colosenses
1:15
6)
Como Dios es Dios sobre
todas las cosas Romanos 9:5
Como hombre es Cristo en la carne Romanos 9:5
7)
Como Dios el solo extiende
los cielos y la tierra Isaías
44:24
Como hombre el mundo por el fue hecho Juan 1:10
8)
Como Dios es la resurrección
Juan
11:25
Como hombre murió Marcos 15:37
9)
Como Dios se envió Juan 12:45
Como hombre fue enviado Juan
3:16
10) Como Dios es el Salvador Tito 3:6
Como hombre pidió socorro Mateo 27:46
11) Como Dios estaba en los
cielos Juan
3:13
Como hombre estaba en la tierra Juan 3:13
12) Como Dios ahora está en la
tierra Mateo 28:20
Como hombre ahora está en el cielo Hechos 7:55
13) Como Dios es el
todopoderoso Apocalipsis
21:22
Como hombre es el cordero Apocalipsis
21:22
CONCEPTO DE REVELACION
Hombres santos que recibieron quién es Jesús
1)
Pedro: a Pedro le fue revelado que
el Cristo, el Mesías, y el hijo del Altísimo era el mismo Jehová (Mateo 16:15)
y “vosotros ¿quien decís que soy yo?” el verbo “ser” con el pronombre “yo”
forman la palabra “Jehová” (Éxodo 3:14), para así nosotros entender cuál fue la
verdadera revelación de Dios. Lo que realmente preguntó Cristo a sus discípulos
fue: “¿Quién dicen los hombres que es Jehová?” Y luego Pedro teniendo la
revelación de Dios dijo: “Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente”. Muchos
cristianos y todos los impíos tienen la revelación que Jesús es el hijo de
Dios, pero muy pocos tienen la revelación que Jehová es el hijo de Dios. Pedro
sin revelación no hubiera creído en Cristo como su Mesías.
2)
Natanael: a este verdadero
Israelita como Jesús lo llama le fue revelado que el Rey de Israel y el único y
verdadero Dios de los israelitas Jehová, era el mismo hijo de Dios “Tú eres el
Rey de Israel” (Juan 1:49) acordándose de Zacarías 9:9
3)
Moisés: Todos sabemos que en el Sinaí
era Jehová Dios quien habló con Moisés, ahora en Éxodo 33:20-23, Jehová no le
dijo a Moisés “Yo soy Dios, yo soy espíritu, por lo tanto nunca me podrás ver”;
sino que Dios le dijo: “Moisés no podrás ver mi rostro porque morirás, pero
podrás ver mis espaldas” (son la imagen del Dios invisible) (Cristo). Estas
espaldas son las espaldas que fueron
azotadas en el calvario, cuando Dios se manifestó en carne. Por eso pablo dijo
que Cristo es la imagen visible del Dios invisible (Colosenses 1:15); Cristo es
el rostro de Dios (Filipenses 2:6). En conclusión Moisés quiso ver el rostro de
Dios y Dios le mostró su imagen que es Cristo.
4)
Felipe: (Juan 14:7-9) Moisés
hablaba con el espíritu de Dios en el Sinaí y quería verlo y vio las espaldas
de Cristo ya que era imposible ver su cara y vivir. Ahora Felipe está hablando
de la imagen visible de Dios hecha carne. Veamos: Felipe le pregunta a Cristo:
“Señor, muéstranos el padre y nos basta”; Cristo con simples palabras le
hubiera dicho: “Felipe mi padre es espíritu y como tal tú no le puedes ver, a
mi me puedes ver, yo soy su hijo y me
parezco mucho a mi padre”; pero no, Felipe hizo la pregunta más importante en
la Biblia en cuanto a Dios y Cristo: “Señor muéstranos el padre y nos basta”. Y
Jesús le contestó en una manera sencilla, directa y muy fácil de entender en
cualquier idioma: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has
conocido Felipe?, el que me ha visto a mí ha visto al padre, como dices tú
muéstranos el padre”. Total Moisés quiso ver a Dios y vio a Cristo y Felipe
quiso conocer al padre y conoció a Cristo. Entonces está muy claro que Cristo
es la imagen visible del Dios invisible (Colosenses 1:15)
5)
Juan: (1ª Juan 5:20); este
apóstol amado del señor tuvo la revelación que aunque Cristo tuvo nombre de
hijo, él era el verdadero Dios y la vida eterna. Este apóstol también tuvo la
revelación que Cristo mismo se envió (Juan 12:45); también a este apóstol le
fue revelado que quien veía a Cristo veía a Dios (Juan 14:7-9).
6)
Pablo: este apóstol de los gentiles
a quien Dios escogió para escribir más de la mitad del nuevo testamento, tuvo
la revelación de que todo Dios habita o vive en el cuerpo de Jesucristo
(Colosenses 2:9) y que si estamos con Cristo estamos completos; no nos falta
nada pues él es la cabeza de todo principado y potestad (Colosenses 2:10).
También este gran apóstol tuvo la revelación que Cristo es Dios manifestado en
carne (1ª Timoteo 3:16) y que Cristo es Dios sobre todas las cosas (Romanos
9:5), también que Cristo es el amo de la gloria (1ª Corintios 2:8).
La palabra “revelación” significa “dar a conocer”. Entonces cuando
hablamos de la gran revelación nos referimos al conocimiento que Dios ha dado a
nuestra mente para comprender y saber quién
es él ¿Por qué es importante que Cristo nos revele o nos dé a conocer a nuestra
mente esta gran verdad?, porque nuestra salvación depende del conocimiento que
tengamos de él (Juan 17:3). Falta de revelación ha habido en todas las épocas y
la había en tiempos de Jesús; por eso él se interesó no solamente en lo que la
gente decía de él, sino en lo que la gente pensaba y decía sobre quién era él.
Por eso lamentablemente hay muchas personas que piensan que repitiendo las
palabras de Pedro ya tienen la gran revelación y más aún porque Jesús le llamo
Bienaventurado (Mateo 16:17).
JESUCRISTO ES EL ESPÍRITU SANTO
La
definición de espíritu es: “ser incorpóreo que se deja ver a voluntad”. Los padres
de Sansón vieron el ángel de Jehová que les habló y luego subió por la llama de
fuego (Jueces 13:9-20); Jacob luchó con el ángel en Peniel y vio aquel varón
(Génesis 32:22-30); María vio al ángel Gabriel (Lucas 1:26-29); el ángel de
Jehová se sentó debajo de la encina cuando se le apareció a Gedeón (Jueces
6:11). En la Biblia encontramos muchos ejemplos de ángeles que se aparecen, que
comen, que se ven, que se sientan y suben por una llama de fuego.
Ahora
Jehová que es Espíritu hizo lo mismo, se le apareció a Abraham en Manre a medio
día y la Biblia rotundamente dice que era Jehová (Génesis 18:1-33). Los judíos
y todos los cristianos del mundo aceptamos que los ángeles toman cuerpos
vivificados y hablan con los hombres. Pero ahora veamos a Jehová en forma de
varón que habla con Abraham y este le lava los pies, aquí Jehová se alimenta
como cualquier mortal; comió pan y becerro bien preparado; y luego Jehová le da
la promesa que va a ser una nación grande y Jehová jura por él mismo, ya que es
el único y no hay otro mayor que él por quien jurar (Hebreos 6:13). Abraham no
dijo este no es Jehová porque Jehová es espíritu, ya que él sabia que Jehová tenía
la costumbre de aparecerse en forma humana o con cuerpo de hombre muchas veces.
Ahora bien Jesús dijo que él era el gran
“Yo Soy” (Juan 8:57-58) y por esta declaración lo iban a matar, según Miqueas
5:2 el que nació en Belén es el que siempre ha tenido apariciones a Moisés en
la zarza así que Jesús y Jehová son la misma persona. Jesucristo mientras
estaba en la tierra no dejó de ser el Espíritu Santo.
Jesús
siempre fue el Espíritu Santo tal y como fue cuando vino y habló con Abraham, él
lo confirma al decir a sus discípulos: “el espíritu de verdad que mora con
vosotros y estará con vosotros” (Juan 14:7) y expresando más claro este
versículo diría así: “el espíritu de verdad que vive ahora con ustedes y estará
dentro de ustedes”. Luego le dijo “no os dejare huérfanos vendré a vosotros”
(Juan 14:18). Entonces quiere decir que el Espíritu vivificado que estuvo con los
discípulos esta ahora con nosotros y habita dentro de nosotros como espíritu
glorificado. En definitiva Cristo vino del cielo con semejanza de carne y
sangre humana, pues él fue llamado Hijo de David, pero esas generaciones que
provenían de la tribu de Judá, terminaron con José y José no fue el padre de
Jesús. Jesús es hijo de David simbólicamente, entonces todo indica que el óvulo
y el embrión donde nació Jesús provenían directamente del cielo y es por eso
que Isaías profetizo que Jesús nacería de una virgen y eso que Jesús desde
antes de su nacimiento hasta su resurrección Cristo fue un solo milagro, un
gran milagro que solo lo sabe hacer Dios. Entonces Cristo solo paso por María y
se alimento ya que Jesucristo nunca llamó Mamá a María, o sea que María solo
fue la madre de crianza de Jesús.
CONCEPTO DE VERBO
El verbo:
“En el principio era el verbo y el verbo era con Dios y este verbo era Dios”
(Juan 1:1).
Este
versículo, los teólogos y escritores le han dado mucha vuelta pero recuerden
que Dios hizo la Biblia para que la entendamos de una manera muy fácil. Jesús
como ya los hemos entendido es Dios manifestado en carne (1ª Timoteo 3:16), pero aquí Dios a su cuerpo hecho carne lo llama verbo.
La palabra o el logos es la voz de Dios. Digámoslo de una manera más simple
para que todo el pueblo de Dios lo entienda: “En el principio era la voz de
Dios, y la voz era con Dios y la voz era Dios”. Dios se puso ese nombre para
darnos a entender que Dios en carne vino con la misma voz con la cual él
dijo:”Sea la luz” (Génesis 1:3), con la cual al hablar hizo la luna y las
estrellas (Génesis 1:14), esta fue la misma voz que dijo: “Lázaro ven fuera”
(Juan 11:43); es la misma voz que dijo al difunto hijo de la viuda de Naìn: “A
ti te digo joven: levántate” (Lucas 7:14); y es la misma voz que dijo destruyan
mi cuerpo o este templo y en tres días lo levantaré (Juan 2:19-21); la misma
voz que dijo en Apocalipsis 2:17: Yo soy el primero y el último, también lo
dijo en Isaías 44:6. Quiero que en el nombre de Jesús entendamos y nos gravemos
bien esto: “que la voz, la palabra, el
verbo o el logos es la herramienta que Dios utiliza para hacer grandes
maravillas”. Repitamos Juan 1:1: “En el principio era el verbo (la voz o el
logos que es la palabra), y el verbo (que es la voz o el logos) era con Dios, y
el verbo (que es la voz o el logos) era Dios. Así de sencillo.
Ahora en
una manera sencilla quiero explicarles 1ª Juan 5:7-8 “Tres son los que dan
testimonio en el cielo: el Padre, el verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan
testimonio en la tierra: El espíritu, el agua y la sangre y estos tres
concuerdan en uno”. Quiero decir que de Cristo en el calvario salieron estas
tres cosas; Cristo entregó su espíritu y el apóstol Juan observó cuando un soldado
hirió con una lanza el costado de Jesús salió agua y sangre, así que estas tres
cosas concuerdan en uno. Ahora veamos: en el cielo tres dan testimonio: el
padre, que es Jesucristo (Juan 14:7-9), con su palabra o el verbo, o con su voz
súper maravillosa y todopoderosa y con su espíritu ya que Dios es espíritu (Juan 4:24). Entonces
el padre con su cuerpo espiritual y maravillosa voz dan testimonio que Dios es
uno (Deuteronomio 4:39).
EL UNIGENITO
El nombre
Unigénito significa: Extraordinario, único, solo en su especie, nada igual.
“A Dios
nadie le vio jamás; el unigénito hijo que está en el seno del padre, él le ha
dado a conocer” (Juan 1:18).
“Porque de
tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo
aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Ahora en
Lucas 20:34-36 la Biblia nos enseña que los espíritus no se procrean, entonces
Dios tampoco se procrea porque él es espíritu. Esto quiere decir que en el
cielo no existen abuelos, ni tíos, ni sobrinos, ni mucho menos matrimonios. Lo
que sí nosotros sabemos es que Dios es el único creador y nos llama hijos; Dios
nos creó y si creemos en su nombre que es Jesucristo recibiremos la potestad
(que significa “derecho”) de ser llamados hijos (Juan 1:12), antes de creer
solo somos criaturas (Marcos 16:15), así que Dios crea, no procrea.
“Crear”:
viene de la palabra “BARA”, esta es un apalabra hebrea que significa: “traer
algo a la existencia de la nada”.
“procrear”:
multiplicar una especie (engendrar).
Entonces Cristo
“unigénito”, es Cristo inigualable, Cristo extraordinario, Cristo único.
Para
entender mejor esto veamos un ejemplo bíblico: Abraham el patriarca engendro a
su primer hijo llamado Ismael (Génesis 16:15), Isaac fue su segundo hijo
(Génesis 21:3). Luego después Abraham tuvo seis hijos mas, o sea que los hijos
de Abraham fueron ocho; sin embargo, la Biblia dice Isaac fue su hijo
“Unigénito” (Hebreos 11:17; Génesis 22:2).
CONCEPTO DE UNICIDAD
El principal mandamiento (Marcos 12:38)
“Acercándose
uno de los escribas que los había oído disputar y sabia que les había respondido
bien le preguntó: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió:
“el primer mandamiento de todos es: “Oye Israel el señor nuestro Dios UNO es, y
amarás al señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu
mente y con todas tus fuerzas, este es el principal mandamiento” (Marcos
12:38).
Lastimosamente
el primero y principal mandamiento de Dios ha sido relegado a mandamientos de
hombres, pero si usted escudriña las escrituras encontrará que Dios ha dejado
muy claramente para que entiendan y no tergiversen su principal mandamiento que
él les enseño a los judíos Deuteronomio 6:4 y que ahora nos lo enseña a
nosotros. Lamentablemente en la cristiandad muchos creen que el principal
mandamiento de Dios son las buenas obras, otros que es el guardar el sábado,
otros que la santísima virgen, ortos que la doctrina de la Santísima Trinidad,
y para el colmo de todo, otros dicen que son tres dioses unidos entre sí. Pero
nosotros sabemos que el principal y primer mandamiento de Dios y que ha querido
enseñarnos y que quiere que lo prediquemos y lo enseñemos es: que Dios el Señor
es uno solo; y que a ese señor que es uno solo (Jesucristo) no dos, ni tres,
hay que amarle no amarles y dice o manda que le amemos con toda nuestra fuerza
y con toda nuestra mente. Este es el principal mandamiento de Dios en todos los
tiempos y en toda la Biblia. Por favor no enojemos más a Dios maltratando su
principal y primer mandamiento predicando y enseñando lo que no ha mandado ni a
predicar ni a enseñar. Por favor no enojemos metiendo palabras que no están en
la Biblia, por ejemplo: “Hijo Eterno” no está en la Biblia, “Santísima
Trinidad” tampoco está en la Biblia. La Biblia no dice que somos salvos por
buenas obras pero sí dice la Biblia que somos salvos por gracia (Efesios
2:8-9); pongámosle fin a toda escoria y acojámonos a las enseñanzas puras del
maestro de maestros, nuestro bendito y soberano “Señor Jesucristo”.
Nuestro
Señor Jesucristo nos enseña muy claramente en su palabra que él es uno solo y
que debemos amarle solo a él y servirle con todo nuestro corazón.
Dios es uno
Históricamente
el pueblo judío ha sido y es monoteísta, no admite sino solo a Jehová como el único Dios, adorar a otro fuera de
él, es idolatría y en esta base Dios a través de las escrituras ha sido
rigurosamente celoso (Éxodo 20:3-5). Ahora veamos citas bíblicas que indican
que Dios es uno solo.
1)
Oye Israel, Jehová nuestro
Dios, Jehová uno es.
Deuteronomio 6:4
2)
Antes de mí no fue formado dios
ni lo será después de mí
Isaías 43:10
3)
Jehová es Dios arriba en el
cielo y abajo en la tierra Y NO HAY OTRO Deuteronomio 4:39
4)
Porque Dios es uno Romanos
3:30
5)
Porque yo soy Dios y nada
hay semejante a mí Isaías
46:9
6)
Ved ahora que yo, yo soy y
no hay dioses conmigo Deuteronomio
32:39
7)
Tú crees que Dios es uno,
bien haces
Santiago 2:19
8)
Y he aquí un trono en el
cielo y en el cielo uno sentado Apocalipsis 4:2
9)
Yo Jehová que lo hago todo,
que extiendo “SOLO” los cielos
Isaías 44:24
Jehová del antiguo testamento es Jesús del nuevo testamento.
En el
idioma en el que fue escrito el nuevo testamento que fue el griego, el nombre
de Jesús es “JEHOSHUA” que significa “Jehová-Salvador”; ahora veamos algunas
citas bíblicas en donde se puede ver que Jehová del Antiguo Testamento es el
mismo Jesús del Nuevo Testamento.
1)
Jehová: “Yo Soy me envió a
vosotros” Éxodo
3:14
Jesús: “Si no creéis que Yo
Soy en vuestros pecados moriréis” Juan
8:24
2)
Jehová: “Yo soy el primero y
el postrero” Isaías
44:6
Jesús: “Yo Soy el primero y
el ultimo”
Apocalipsis 1:17
3)
Jehová: Quien lo hizo todo
el solo
Isaías 44:24
Jesús: el mundo por él fue
hecho
Juan 1:10
4)
Jehová es mi pastor
Salmo 23:1
Jesús: yo soy el buen
pastor
Juan 10:11
Ahora
veamos algunos de todos los atributos de Dios, los cuales pertenecen o posee
Jesucristo, los cuales prueban que Jesús es el mismo Jehová del Antiguo
Testamento.
Atributo es algo que solo le pertenece a
una sola persona (Dios)
1) Jehová es Omnipresente (está en todas partes) Salmo 139:7-13
Jesús Mateo 18:20
2) Jehová es inmutable (no cambia) Malaquías
3:6
Jesús
Hebreos 13:8
3) Jehová es omnisciente (todo lo conoce) Salmo 139:1-6;
Job 42:2
Jesús
Lucas 5:22
4) Jehová es Omnipotente (Todopoderoso, todo lo puede) Génesis 17:1
Jesús Apocalipsis 1:8
5) Jehová es eterno (inmortal, sin principio ni fin) Deuteronomio 33:27; Isaías
44:6
Jesús
Isaías 9:6
CONCEPTO DEL BAUTISMO DE JESÚS
Dios revela
su verdadero nombre en el mandamiento bautismal, la Biblia recomienda que todo
negocio, todo viaje, todo culto, todo lo que se haga sea hecho en el Nombre de
Jesucristo (Lucas 24:47) y pablo lo ratifica en Colosenses 3:17. Jesucristo
dijo en Mateo 28:19: “Vayan en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo”; pero los discípulos no repitieron las palabras de Jesús, sino le dieron
cumplimiento y fue “Bautizando en el Nombre de Jesucristo”, ¿Por qué?, porque
ellos sabían que el nombre del Padre, y del Hijo, y del espíritu Santo era
“Jesucristo”.
Pedro: Hechos 2:38, Hechos
10:43-48; Felipe Hechos 8:16; Pablo Hechos 19:1-5
Es de suma importancia saber que el Bautismo
que Dios instituyó no es para pertenecer a alguna secta religiosa sino para ser
salvos, Jesús dijo: “El que creyere y fuere bautizado, este será salvo” (Marcos
16:16), y el apóstol Pedro a quien Jesús le entregó las llaves del reino de los
cielos (Mateo 16:19), inspirado y lleno del Espíritu Santo el día de
pentecostés dijo: “Y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo
para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). Una iglesia no puede ser apostólica
si no bautiza en el Nombre de Jesús. La primera iglesia (en Jerusalén) fue
Bautizada en el nombre de Jesucristo (Hechos 2:38); los samaritanos (Hechos
8:16); los gentiles fueron bautizados en el nombre de Jesús (Hechos 10:48);
pablo se bautizó en el “nombre” de Jesús (Hechos 22:16); Pablo bautizó a otros
creyentes que ya habían sido bautizados pero que no lo habían hecho en el
“Nombre” de Jesús (Hechos 19:5).
El bautismo de Jesús. (Mateo 3:13-16)
Siempre se
ha utilizado el bautismo de Jesús para probar que hay una trinidad de personas.
Pero la verdad, la única verdad es que en el bautismo de Jesús solo se
encontraban dos personas a saber, Jesús y Juan Bautista. Cuando Moisés estuvo
en el Monte Sinaí, durante cuarenta días y cuarenta noches fue un evento
similar al momento del bautismo de Jesús. En el monte Sinaí estaban Moisés y
Jehová, y en el bautismo de Jesús solo estaban Jesús y Juan Bautista. Moisés
hablaba con la voz de Jehová en ese monte y Moisés quería conocerle pues solo
oía su voz y Jehová le dijo que iba a mostrarle sus espaldas pues no podía
mostrarle su rostro porque moriría (Éxodo 33:20-23). Entonces en ese momento la
voz de Dios estaba en el cielo y en el bautismo de Jesús el cuerpo de Dios
hecho carne estaba siendo bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán y la
voz de Dios hablando en el cielo. Entonces estas dos demostraciones del Sinaí y
del rio Jordán nos demuestran que Cristo es el cuerpo de Dios. Estas espaldas
que Moisés vio en el Sinaí son las mismas espaldas del Dios hecho carne que
fueron azotadas para nuestra sanidad y nuestra salvación. ¡Gracias a Dios por
esta declaración tan bella y tan hermosa!
Ahora veamos lo que sigue en el bautismo de
Jesús pues también está la señal de la paloma. Juan quería saber y estar seguro
que Cristo era el Mesías y por eso Dios le dio una señal, Dios tiene y le
agrada dar señales (Marcos 16:16; Isaías 9:6); también tenemos la señal de las
lenguas (Hechos 2:4). A Juan Dios le dio una señal para mostrarle que Cristo
era a quien él había venido a preparar el camino; es interesante notar que Juan
no vio una paloma sino que él dijo “Vi al Espíritu Santo descender como
paloma”, pues el Espíritu Santo no es la tercera persona de la trinidad, menos
una persona distinta a Jesús; mecho menos el Espíritu Santo es solo una fuerza
o energía como algunos dicen, creen y enseñan.
Quiero
explicarles claramente a través de las escrituras quien es el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es cuando Jesucristo estaba en su cuerpo glorificado. El Espíritu Santo es uno de los milagros que
nosotros los seres humanos no podremos entender con nuestra mente pequeña a
menos que el Señor en su eterna misericordia nos dé la revelación. El Espíritu
Santo es Cristo presente en todas partes en el mismo momento, por eso Cristo
dijo: “Estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20);
Cristo en vosotros la esperanza de gloria (Colosenses 1:27), y por eso que
decimos con seguridad tengo a Cristo en mi corazón y por eso predicamos: “Amigo
entregue su corazón a Cristo y deje que él viva dentro de usted”, pues él dijo:
“No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros” (Juan 14:18). En el último y gran
día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó su voz diciendo: “Si alguno tiene
sed venga a mí y beba, el que cree en mí (no en nosotros) como dice la
escritura de su interior correrán ríos de agua viva. Esto decía del Espíritu
que habían (futuro) de recibir los que creyesen en él; pues aun no había venido
el Espíritu Santo porque Jesús no había sido aun glorificado” (Juan 7:37-39);
por eso una persona llena de Cristo que es el Espíritu Santo ora por los
enfermos y estos sanan, porque el Espíritu Santo es el mismo Cristo que estaba
siendo bautizado en el rio Jordán. Más claro no se puede.
Jehová el todopoderoso promete volver otra vez
Jehová el Rey de Israel fue
el que prometió venir al mundo y vino (Zacarías 9:9). Esta profecía literalmente
se cumplió cuando Jesús entró en Jerusalén (Mateo 21:4-10). Con estas dos
escrituras se puede ver claramente que Jesús es Jehová quien vino y quien
volverá por su pueblo (judíos) otra vez (Apocalipsis 1:8).
Los judíos tendrán la revelación que Jesús es el Espíritu
En 2ª Corintios 3:16-17
dice: “pero cuando se conviertan al señor el velo se les quitará porque el
señor es espíritu”. Los judíos no creen en Jesús por varias razones:
1)
Porque el judío solo cree nada
más en un único Dios (Deuteronomio 6:4) y ese Dios se llama Jehová.
2)
Los judíos no creen en Jesús
porque en todo el Antiguo Testamento Dios nunca dijo que él iba a mandar a su
hijo, sino que Dios mismo vendría (Zacarías 9:9; Isaías 5:2-6).
3)
Los judíos no creen en
Cristo Jesús porque ellos esperan un reino terrenal (confundieron las promesas
del milenio con las promesas del cielo) (Isaías 11:1-9: Apocalipsis 20:1-5); y
no vieron la realidad de su Mesías en Isaías cap. 53 donde habla del
sufrimiento de Jesús en el calvario por ellos y por el resto de la humanidad.
El apóstol Pablo proféticamente dice que cuando los judíos se conviertan a Dios
y le busquen de todo corazón, cuando vean que su Mesías no ha venido, entonces
el señor les quitará el velo y tendrán la revelación que el señor es el
Espíritu y que el señor es su “Shiloh” (Mesías) prometido, entenderán que
Jehová es su Mesías prometido con nombre de Hijo de Dios (Lucas 1:35).
Con estos dos versículos la
biblia nos da a entender que el señor es el Espíritu Santo y que los judíos al
tener esa revelación serán libertados, entenderán que el personaje de “Isaías
53” es el Mesías que vino al mundo a salvarlos a ellos y al resto de la
humanidad, y que el Mesías mencionado en “Oseas 2:18-21” y el de “Isaías 11:6-9”
será el mismo que pondrá sus pies sobre el monte de los olivos y lo partirá en
dos (Zacarías 14:4), y luego les mostrará las heridas en sus manos y sus pies
(Zacarías 13:5-6) para luego empezar el reino milenial y en aquel entonces
Jehová será Rey sobre toda la tierra, Jehová será uno y uno su nombre (Zacarías
14:9). Luego todo Israel será salvo como está escrito (Romanos 11:25-32). En
realidad los judíos por no entender que su Mesías vino con nombre de hijo de
Dios (Lucas 1:35), se ha resistido a creer y reconocer a Jesucristo como su
Mesías, pero cuando se conviertan a Dios entonces vendrá su liberación y
entenderán y reconocerán que Jesús es el Rey de Israel (Juan 1:49); su Salvador
(Isaías 53); su Libertador (Romanos 11:26); y su único y solo Dios Jehová (Nehemías
9:6).
EL FIN
1ª Corintios 15:24-28:
“Luego el fin cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido
todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta
que haya puesto a sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que
será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus
pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se
exceptúa aquel que sujeto a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas
le estén sujetas, entonces también el hijo mismo se sujetará al que le sujeto a
él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos”.
Ahora vamos a escudriñar
estos versículos tan hermosos por partes:
1)
“Luego el fin”: Estas
palabras significan la terminación, el final de este mundo, y comienza el reino
eterno del señor, y de los Santos del Altísimo (Daniel 7:22).
2)
“porque es preciso que él
reine hasta que…”: Estas palabras nos dan a entender que el reinado del Mesías
como “Hijo” tiene un límite pues sabemos que las palabras “Hijo Eterno”, no
está en la Biblia.
3)
Todos los enemigos serán puestos
a los pies de Cristo y el último enemigo la muerte, transformando en un abrir y
cerrar de ojos a sus santos en cuerpos espirituales, celestiales e inmortales,
y en ese momento se cumple la escritura “Sorbida es la muerte en Victoria” (1ª
Corintios 15:50)
4)
“Pero luego que todas las
cosas estén sujetas a él, entonces el hijo mismo se sujetará al que le sujetó a
él todas las cosas”. El diccionario dice que “sujetar” es poner a dominio de
uno. Ahora veamos: Cristo estuvo sujetado o bajo el dominio de Dios mientras
anduvo en la tierra, si Cristo no se hubiera sujetado a Dios toda su vida,
entonces Cristo sería rebelde. Hubiera sido un pecador. Ahora, si Jesucristo
vivió una vida sujeta a Dios ¿Qué quiere decir que Cristo se sujetará a Dios?,
en este momento del estudio ya entendemos que Cristo sujetó a él la muerte y
fue transformando a sus hijos de carne en cuerpos celestiales e inmortales y
este siempre ha sido el trabajo del señor: transformar el agua en vino, la
adultera en mujer santa, el endemoniado en un hombre cuerdo y libre, entonces
la manera del señor de sujetar a quien él quiere es transformándolo. En el
diccionario de Dios, la palabra “sujetar” significa transformar. O sea que
cuando Dios llama a una persona le transforma de una persona libertina a una
persona sujeta a él. Por eso decimos que cuando un cristiano vive de acuerdo a
su propia voluntad y no a la voluntad del señor es porque Dios no lo ha
transformado o diríamos no lo ha
sujetado a él. Entonces sujetar es Transformar. Ahora si podemos leer, el hijo
se transformará (sujetará). Cristo dejará de ser carne y volverá a ser la misma
imagen visible de la misma sustancia de Dios (Hebreos 1:3). De ese momento en
adelante Cristo dejará de ser carne y de ser hijo.
5)
“Para que Dios sea todo en
todos”: esta escritura quiere decir que Cristo dejará de ser una teofanía
(manifestación visible de Dios), Cristo dejará de ser hijo, ya a ese reinado le
llegó su fin. Solamente veremos un Dios con un cuerpo visible, sublime y
espiritual y nosotros con nuestros cuerpos transformados seremos semejantes a
él porque le veremos tal como él es (1ª Juan 3:2; Filipenses 3:21).
6)
“Salí del padre y vuelvo al
padre” (Juan 16:28): esta profecía se cumple y se vuelve realidad. Cristo no
dijo “Salí del cielo y vuelvo al cielo”; sino el dijo: “Salí del padre y vuelvo
al Padre”. Veamos un ejemplo: supongamos que Eva hubiera dicho “Salí de Adán y
vuelvo a Adán”, ¿Qué era Eva antes de ser hecha una mujer?, era una costilla.
Así que ¿Qué era Cristo antes de ser un hombre hecho carne?, él era Dios en
toda su plenitud, un ser resplandeciente, un ser glorioso. En palabras
sencillas Cristo volverá a ser lo que era antes (Juan 6:22).
Ahora quiero que veamos o
analicemos “Proverbios 30:4”. Veamos detenidamente como dice este versículo:
“¿Quién subió al cielo y descendió?, ¿Quién encerró los viento en sus puños?,
¿Quién ató las aguas en su paño?, ¿Quién afirmó todos los términos de la
tierra?, ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo si sabes?”
Para entender este versículo
y saber cuál es el nombre del hijo, ya que la enseñanza de la trinidad y la
doctrina del dualismo dicen que aquí el nombre del hijo es “Jesucristo”, ¿y
usted que cree?, ¿Cuál es para usted el nombre del hijo?
Primero veamos a quien la
Biblia le llama hijo. Según Daniel en el capítulo 7 y versos 13-14 y 22. La
Biblia le llama hijo a la iglesia, pues después de haber estudiado anteriormente
sabemos que Jesucristo es el padre eterno (Dios), entonces sabemos que aquí el
anciano de días es Jesucristo. Volviendo a Proverbios 30:4 dice: “¿Quién subió
al cielo y descendió?”, bien el nombre del que subió al cielo y descendió del
cielo es Jesucristo; en Juan 3:13 dice: “Nadie subió al cielo sino el que
descendió del cielo, el hijo del hombre que está en el cielo”. Entonces vemos
que quien subió al cielo y descendió del cielo es Jesucristo, y según Daniel
7:22 a quienes se les dio el reino es a los hijos del altísimo (la iglesia).
Ahora preguntémonos, ¿de quién somos hijos, de Dios o de Jesucristo?, en Lucas
20:35-36, Jesús nos dice así: “Los santos, los tenidos por dignos, los
salvados, no se casan en el siglo venidero; ni pueden ya más morir porque son
iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de resurrección”.
Entonces somos hijos de Dios porque somos hijos de Jesucristo quien es la
resurrección y la vida (Juan 11:25), dando a entender que Jesús y Dios son el
mismo y nosotros hijos de Jesús quien es Dios (Juan 14:7).
El hijo no sabe su venida (Juan 14:7)
“Pero de aquel día y de la
hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el “hijo”, sino
el Padre”. Si Jesús hubiera dicho no sé mi venida, esto hubiera sido desalentador,
pues solamente nosotros la iglesia no sabemos nuestro futuro. Si Cristo hubiera
dicho que no sabía su venida hasta ese momento hubiera llegado su divinidad,
pero Jesús nunca dijo que él no sabía su venida, lo que él dijo es que solo el
Padre sabía su venida, y nosotros sabemos que él es el Padre (Isaías 9:6) y que
el hijo, o sea la iglesia, los santos del altísimo, no sabían su venida. Pero
Cristo como Padre visto en carne (Romanos 9:5) sí sabe su venida. Entonces
cuando Cristo dijo que el hijo no sabía su venida estaba hablando de la iglesia
o sea sus hijos. Ahora quiero que veamos estos versículos que hablan que
Jesucristo si sabia acerca de su venida, pues el hablo ampliamente con plenitud
de detalles.
1)
El dijo que sería como en
los días de Noé (Mateo 24:37)
2)
En la generación que
floreciera la higuera (Mateo 24:32)
3)
El dijo que vendría las 24
horas del día, pues el sabía que la tierra era redonda, ya que él la creo (Juan
1:2 y verso 10). Él sabía entonces que los horarios varían en el mundo por eso
él dijo la hora así: “Dos estarán durmiendo (noche), dos estarán en el campo
(día), dos estarán en un molino (mañana o tarde)” (Lucas 17:34-36). El Señor
dijo: “Velad porque no sabéis, el no dijo “No sabemos”, pues él siendo el Padre
(Juan 14:9) sí sabía. ¡Qué hermoso es entender las sagradas escrituras!
El hijo juzgara al mundo
Veamos lo que dice Juan 5:22
“Porque el padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al hijo”. No
ampliaremos mucho sobre este versículo, pues ya sabemos que el padre es Jesús y
el hijo los santos del Altísimo. En 1ª Corintios 6:2-3 Pablo dijo que nosotros
juzgaremos al mundo. “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo”?, ¿O
no sabéis que los santos han de juzgar a los ángeles?, ¿cuánto más las cosas de
esta vida? Entonces el Padre Jesús ha querido que el hijo (la iglesia) juzgue
al mundo y a los ángeles.
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